Disney, la productora de animación más exitosa de la historia, ha sido referencia para diferentes generaciones de niños y niñas que han crecido bajo las enseñanzas de sus personajes favoritos. Pero esto no siempre es bueno, precisamente por la importancia de la educación y la transmisión de valores que estas les brindan, más aún, cuando luego de varios años Disney tiene la intención de convertirse en una compañía inclusiva y para ello han empezado a incluir personajes LGTB en sus series o películas animadas, pretendiendo enseñar a niños y niñas sobre ideología de género.
La idea de Disney en ser más inclusivos no está mal, lo que sí está mal, es que nosotros no veamos más allá, y tampoco cuestionemos las tramas que ofrecen algunas de las películas más conocidas por todos, al no ver el machismo oculto en sus películas; donde jóvenes duermen hasta recibir un beso que nunca pidieron, otras obligadas a casarse en contra de su voluntad, inocentes princesas salvadas por príncipes azules. Estas son algunas de las historias que forman parte de nuestro ADN ¨cultural¨ y que reflejan la misma violencia de género que siguen sufriendo las mujeres en nuestra sociedad. La conclusión es que nos han enseñado a pensar que lo normal es lo masculino, y lo curioso, es que varias de estas obras han sido escritas por mujeres (machismo).
La decisión tomada por los directivos de Disney debería ser holística y no solo centrada en personajes LGTB en sus series o películas animadas, sino que también, incluyan personajes con síndrome de Down, discapacidad, adultos mayores, o sean adaptadas sensorialmente a personas con autismo. Sin duda, hacer de nuestra sociedad una sociedad inclusiva es el único camino.
Andrés Sigcho
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