Trabajos ornamentales embellecen a la ciudad

En diferentes frentes se observa como cuadrillas de trabajadores municipales están dedicados a embellecer a nuestra ciudad, realizando obras pequeñas pero significativas que alegran la vista de las personas y generan una tónica especial al entorno.

Principalmente hemos visto que se han concentrado los trabajos en el sector norte de la urbe con la construcción de bordillos en los parterres, a lo largo de la prolongación de la av. Cuxibamba, hasta llegar a la Terminal Terrestre; cerrando algunos espacios de retorno que tenían dichos parterres, con lo que el tránsito se hace liviano. Con los bordes vienen las veredas que, a decir del vecindario, facilitan la movilidad peatonal. Bien por ello.

Por el sector de la av. 8 de diciembre, desde la confluencia de los ríos Zamora y Malacatos, una vistosa carabela ha recibido un baño de pintura con los colores de la bandera de la ciudad y se ha vuelto un lugar turístico; igualmente, se están construyendo veredas junto a la ribera del río. Como ornamentación, ese espacio se ha tornado muy agradable.

Hacia el norte, partiendo desde la carabela, en los márgenes del río, que por los inviernos pasados y el presente ha sufrido fuertes erosiones, se están construyendo muros de contención que aseguren las tierras que están al margen del río y no caigan en su lecho, lo que podría ocasionar que se acumule material y el río se salga de su cauce. Hemos observado que estos trabajos ya están por terminarse.

Lo que sí preocupa es el nulo trabajo en la mantención de los sauces y otros árboles que bordean al río: antes altos, erguidos y radiantes; hoy, añejos y encorvados, muchos ya solo esqueleto, por el paso del tiempo y por la presencia abundante de lo que en nuestro medio se conoce como salvaje y otros lo llaman barba española que, una vez que se adueñaron de un árbol, no cesan su acción negativa hasta verlo seco y acabado. Qué bueno sería que, quienes están encargados de mantenerlos, retiren esos salvajes que tanto daño están causando a los árboles; Y, en el Parque Central, por favor, retiren esa tribuna que en nada favorece a su ornato.

Darío Granda Astudillo

dargrada@gmail.com

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *