¡Si la mujer se detiene, se detiene el mundo!

Ni el más “macho” de los hombres tiene la valentía de ellas. Galeano nos enseñó que “el miedo de la mujer a la violencia del hombre, es el espejo del hombre a la mujer sin miedo”, pero los varones debemos declararles a ellas muchas cosas que nunca les habíamos dicho por miedo, por ego o ruin machismo.

Debemos aprender a: A pedir perdón, a quien alguna vez ofendí y aceptar que realmente me equivoqué. Agradecer por su amor, sin su calor nos derretimos ante las circunstancias de la vida y no podemos solos. Que a pesar que pensamos distinto, las necesitamos para ser grandes. Que son el sexo fuerte, no tienen nada de débiles, nos enseñan todos los días. Que no tienen que buscar un príncipe azul, sino que necesitan un hombre de verdad, gracioso, responsable, que las enamore todos los días y cuidador de su vida. Que para los hombres no existe una mejor «fan» que la mujer que lo admire, comparta sus sueños y lo logren juntos. Que los hombres también lloramos, pero su fuerza es nuestro escudo ante las adversidades. Que necesitan un hombre que las empuje a lo que ustedes quieran «SER» y decirle que una mujer es realmente “sexi”, por sus curvas que derrocha su inteligencia.

Que la lucha continúe para que se disparen las ideas, que se fusile la desigualdad, que se elimine la discriminación contra las niñas, y debemos entender todos que ¡Si la mujer se detiene, se detiene el mundo!

Andrés Ontaneda Vivanco

eaontaneda@gmail.com

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