Últimamente nos llevamos las manos a la cabeza reclamando un gobierno que nos dirija de forma acertada, estamos presenciando un espectáculo lamentable y doloroso, hemos visto cómo se desmorona frente a nuestros ojos el bienestar para el pueblo. Nos encontramos con una economía en terapia intensiva. Los hechos acontecidos parecen indicar que para los ecuatorianos los actos de corrupción están normalizados, es preocupante que se escuche decir: “todos roban, pero que al menos hacen algo” o “es un corrupto, pero hizo obra” ¿Seguimos dispuestos a pagar el precio de la corrupción? Ciertamente no, los ecuatorianos requerimos educación cívica, educación para la vida, así como el conocimiento del ejercicio de derechos y deberes ciudadanos.
¡Se buscan valientes! si, se buscan valientes que no se dejen engañar con falsas promesas, se buscan valientes que no despilfarren el dinero como si no hubiera un mañana, se buscan valientes que se atrevan a decidir con criterio y pongan su talento al servicio de los demás, se buscan valientes que defiendan la causa común, se buscan valientes que sean honestos y actúen con responsabilidad, se buscan valientes que trabajen por la equidad, que luchen por la justicia, el trabajo, la salud y la familia, se buscan valientes que defiendan su presente y su futuro, se buscan valientes que sepan que el poder para trabajar con civismo por su patria está en ellos ¿Te animas a ser valiente? seamos valientes y desde nuestro espacio, generemos el bienestar anhelado.
Patricia Carrión Pilco