Se realizan los trámites ante el Cpccs. Dirigente invita a participar, así como señala que nunca hubo un proyecto para la obra.

El Plan maestro de agua potable de Loja, que costó alrededor de 40 millones de dólares, origina constantes dolores de cabeza en la ciudadanía, particularmente cuando llueve, produciéndose la destrucción en la tubería de conducción, desde las captaciones de Tambo Blanco y Shucos hacia la planta de tratamiento de Carigán, con el consiguiente corte del servicio.
El mentalizador de la obra, el exalcalde José Bolívar Castillo, dice que los daños se dan por la politiquería impresa y por el ningún mantenimiento que se da, mientras que el dirigente de los barrios lojanos, Sixto Eugenio Alvarado, plantea nuevos estudios y la construcción de un nuevo plan, en lo principal si ya ha cumplido su vida útil.
Una tercera posición
En medio de este ambiente de criterios de la exautoridad, del dirigente barrial, surge un anuncio. Se trata de la conformación de una veeduría al Plan maestro. La iniciativa viene de Loli Quintuña Chiriboga, presidenta de la urbanización 7 de Mayo, ubicada en el norte de la urbe, por el sector Amable María.
El barrio, fundado hace unos 15 años, conformado por 84 lotes, con unas 30 viviendas construidas, también padece los inconvenientes por la falta del servicio de agua potable, tras los daños que se producen en la infraestructura de conducción.
Tras manifestar que aspira que no haya más suspensiones del líquido vital, revela que, en una reunión mantenida con el director Ejecutivo de la Unidad Municipal de Agua Potable y Alcantarillado de Loja (Umapal), Rafael González; con el técnico de esa Unidad, George Buele, ediles, dirigentes barriales, entre otros, los funcionarios municipales señalaron que nunca hubo un plan maestro y que existió únicamente en la memoria de quienes pensaron ejecutarlo, sin que llegara a concretarse.
Acota que, incluso, en su condición de dirigente barrial, solicitó que le entregaran los planos para ver la proyección de la obra y que, tanto Rafael González como George Buele, le insistieron que no hay. Asimismo, expresa que las expresiones del dirigente Sixto Eugenio Alvarado de que los tubos han cumplido su vida útil no es cierto y que estos más bien serán cambiados por otros motivos.
La veeduría
Loli Quintuña manifiesta que, pese a no existir proyecto alguno del plan maestro, presentará ante el Consejo de Participación Ciudadana y Control Social (Cpccs) un pedido de veeduría. Dice que ya fue a esa entidad pública y que allí le informaron que el trámite duraría unos cuatro días porque la solicitud la conoce primero Quito.
“Espero que la gente de Loja se una y especialmente profesionales en esta materia para hacer la veeduría que es algo beneficioso para todos”, precisa la lideresa de la urbanización, quien al tiempo aclara que la solicitud no la hace como presidenta, sino más bien como ciudadana, pero que cuenta ya con el apoyo de dirigentes barriales que apoyarán con las firmas que se requieren.
De igual manera, invita a quienes deseen ser parte de la veeduría a que se integren y que pueden hacerlo los mismos dirigentes barriales. También exhorta a exigir que las autoridades de turno cumplan con el trabajo encomendado.
PARA SABER
Alrededor de 40 millones de dólares costó la construcción del Plan maestro de agua potable para Loja.