Se agudiza la inseguridad de los ecuatorianos

Desde hace algunos años se viene aceleradamente agudizando la inseguridad de los ecuatorianos, a tal punto que en estos últimos tiempos ha empeorado, volviéndose incontrolable,  pues se viene atentando directa y cobardemente sin piedad contra la vida, por parte de bandas delincuenciales, mercenarios y sicarios, especialmente, los mismos  que son pagados para que den por terminada la existencia de compatriotas,   a cambio  de un valor por parte de personas interesadas en vengarse, por cobro de deudas y conflictos de territorio entre las mismas bandas y otros motivos.

La grave inseguridad social, jurídica, política y económica que venimos soportando, está causando pánico, nerviosismo, grave preocupación y zozobra en la ciudadanía, provocando también la migración a veces hasta sin rumbo a fin de evitar el peligro, la persecución y el chantaje.

Pero esta situación está enfermando a la gente, causando grave psicosis,     aumentando el estado de ansiedad y depresión  en las personas, causando debilidad y serias bajas en  su estado inmunológico y  con ello se tornan vulnerables a las  enfermedades crónicas, pandemias y a veces hasta enfermedades raras, todo lo cual aumenta el insoportable estado de crisis económica y ante todo de indefensión.

Las pocas medidas aisladas que han tomado los gobiernos pasados y como el presente no han dado mayor resultado de amparo y protección y la cantidad de planes y proyectos que han ensayado para resolver este problema, se han quedado en simples expectativas, en letra muerta, sin resultados objetivos, soluciones claras y transparentes, conforme se esperaban, ahondando aún más la situación de crisis, de angustia y desesperación de los compatriotas ecuatorianos.

Ante este problema muy serio y preocupante por cierto estamos a la espera de que la gran cantidad de candidatos a prefecto provincial, alcaldes, concejales y a los gobiernos parroquiales de Loja, en sus planes y propuestas, se pronuncien y se comprometan a liderar las alternativas, estrategias y soluciones a esta complicada dificultad.

Rómulo Acaro Guerrero

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