Relajamiento con prudencia

Sin restricciones de ninguna índole por parte del COE, en torno a la pandemia del coronavirus, nos encontramos festejando las tradicionales fiestas de carnaval que, en nuestra ciudad y provincia, alcanzan niveles de gran connotación, sobre todo en Vilcabamba, en donde, por momentos, los carnavaleros hasta pierden la cordura.

Es cierto que los niveles de contagio en los últimos días han bajado de manera notoria en todo el país por las variantes delta y ómicron, tras la masiva vacunación y refuerzos de la mayoría de la población, pero eso no quita que debamos tomar precauciones de seguridad, para evitar cualquier riesgo en nuestra salud, sobre todo, considerando que el carnaval es un juego de bastante contacto personal; creemos que la prudencia debe direccionar nuestro comportamiento en estas fiestas que debemos celebrarlas con mucha euforia, pero con respeto y precaución.

Otra parte que merece ser considerada para estas fiestas, es el estado en el que se encuentran las vías, que conducen a los sitios turísticos de mayor afluencia. En marzo del 2021, en nuestra región llovió sin consideración alguna, lo que ocasionó muchos daños en la ciudad de Loja, con inundaciones en la parte norte de la urbe, por el sector del puente Bolívar, cuando el río dejó su cauce y ocasionó serios inconvenientes. En la provincia, tanto hacia la Costa, cuanto hacia el sur Oriente, los daños fueron realmente de consideración, sobre todo en la carretera que conduce a Malacatos y Vilcabamba. Hubo varios deslizamientos de tierra que cerraron la vía, la propia carretera sufrió algunos hundimientos y en algunos sectores como Cajanuma, los daños fueron devastadores que, hasta el momento, no han sido rehabilitados y hay la presencia permanente de barro que impide que el tránsito sea fluido.

Amigos lectores, busquemos una sana diversión en estos carnavales, pero tomando todas las precauciones en el momento de utilizar las vías hacia los diferentes destinos…no es necesario hacerlo a grandes velocidades, lo importante es llegar: y, en cuanto a la salud, todo está en nuestras manos.

Darío Granda Astudillo

dargranda@gmail.com