De acuerdo con el actual texto constitucional la Asamblea Nacional tiene 137 miembros. Con el nuevo censo poblacional el número de asambleístas se incrementará a 152. Frente a esta situación, el Gobierno propone en la pregunta 3 de la consulta popular: ¿Está usted de acuerdo con reducir el número de asambleístas y que se los elija de acuerdo a los siguientes criterios: 1 asambleísta por provincia y 1 asambleísta provincial adicional por cada 250.000 habitantes; 2 asambleístas nacionales por cada millón de habitantes; y 1 asambleísta por cada 500.000 habitantes que residan en el exterior (…)”?
De tener el apoyo ciudadano, la propuesta del Gobierno permitirá que el número de asambleístas no sobrepase de 100. Dada la crisis nacional de representatividad política reducir el número de asambleístas, sin duda, es una medida positiva. Sin embargo, el problema se presenta cuando sumamos a los representantes de Guayas y Pichincha los asambleístas nacionales que, por lo general, son ciudadanos que residen en dichas provincias.
Con las reglas actuales esta sumatoria es igual a 51 asambleístas que representan el 37,2 % del total de 137. Con las nuevas reglas la sumatoria indicada será igual a 54 que representarán el 54 % del total de 100 asambleístas. El centralismo de Quito y Guayaquil saldría fortalecido; no obstante, es el pueblo ecuatoriano quien, con su voto, optará por la alternativa que corresponda.
Gustavo Ortiz Hidalgo
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