Es una obra que se anunció para julio de 2022, sin embargo, hasta la fecha no se concreta.

En julio de 2022, el Municipio de Catamayo anunció con gran expectativa el inicio de los trabajos de construcción del puente sobre el río Guayabal, ubicado a dos kilómetros del caserío de Chaquircuña. Esta obra tenía como objetivo fundamental conectar este sector con el cantón y la provincia de Loja, lo que habría supuesto un gran avance para la comunidad. Sin embargo, a pesar de que los trabajos se iniciaron, los habitantes de la zona se sienten desalentados por lo que perciben como un abandono de la obra.
Uno de los residentes, Ítalo Suing, expresó su descontento afirmando que esta obra era un anhelo largamente esperado por la comunidad. Lamentablemente, considera que las autoridades no le han dado la debida prioridad, lo que ha resultado en retrasos significativos. Relató que mantuvieron un diálogo con la alcaldesa, Janeth Guerrero, en el mismo sector, en el que también participaron representantes del Gobierno Parroquial de El Cisne. En ese encuentro se acordó buscar soluciones, pero hasta el momento, no se ha confirmado ningún avance sustancial.
En este contexto, Ítalo Suing, en nombre de la comunidad, hace un llamado a las autoridades responsables para que retomen y finalicen este importante proyecto. Además, recuerda que la comunidad contribuyó con 5 mil dólares en la administración anterior, obtenidos a través de mingas, rifas y otras iniciativas, pero lamentablemente la obra no se completó como se prometió.
En la entrevista en el medio Multicanal Catamayo, cuenta que se les ofreció finalizar los trabajos en un mes, pero este compromiso no se ha cumplido. Por ello, insta a que se haga realidad el proyecto, ya que es una necesidad vital para los habitantes del barrio Chaquircuña, quienes requieren un medio de transporte adecuado para llevar sus productos agrícolas a los mercados de Catamayo y Loja.
Detalles
Hace algunos años atrás, desde el centro recreativo el Guayabal, se determinó la creación de una vía de tercer orden que permitiera el acceso hacia Chaquircuña. Sin embargo, en ese momento, los recursos económicos no fueron suficientes para construir un puente adecuado, lo que obligaba a los habitantes a cruzar el río durante la temporada de estiaje o utilizar una tarabita improvisada en la temporada invernal, lo que conllevaba riesgos significativos. La comunidad también recuerda con tristeza la pérdida de una vida humana en un intento por cruzar el caudaloso afluente.
CLAVE
Chaquircuña, geográficamente pertenece a la parroquia El Cisne, pero por su cercanía en 100% de su producción agrícola la distribuyen en los mercados seccionales de Catamayo.