Más de uno conocemos familiares o amigos, que han pasado por el penoso momento de tener que ser “entubados” en las unidades de cuidados intensivos para salvar su vida, cuando de Covid-19 se han contagiado. Muchos han salido, pero otros se nos fueron.
Usando la misma analogía te pregunto, imagínate que de un momento a otro tuvieras que vivir solo de tus ahorros, ya sea porque te quedaste sin trabajo u otra razón, ¿Qué tiempo podrías sobrevivir? ¿Un día, una semana, un mes, un año, más de un año?
Un informe de la Revista Gestión (2019), señala que los ecuatorianos contamos con poca cultura del ahorro, pues del 60% de hogares que está en capacidad de ahorrar lo hace poco. En el caso de las personas mayores a 18 años, más de la mitad (54,21%) no tienen una cuenta activa en ninguna institución financiera.
Ante esto me surge la intriga: ¿A dónde vuelven sus ojos las personas sin ahorros? Las respuestas pueden ser múltiples, desde tarjetas de crédito hasta préstamos informales conocidos como “chulco”.
En todo caso, nadie está exento de atravesar una emergencia financiera por cuestiones de salud, educación, u otras causas. Si aún no lo has hecho, empieza a ahorrar. Si tan solo guardaras el 10% de tu ingreso mensual, al final del año tendrías ahorrado el ingreso de un mes. Algunos recomiendan ahorrar por el equivalente a un año, por cualquier eventualidad.
Si eres más audaz, ahorra el 30% de tu ingreso, y haz el esfuerzo de vivir con el 70% restante. Considera ese 30% para distribuirlo así: 10% para un negocio/inversión; 10% emergencias y 10% para donaciones de caridad.
Marlon Tandazo Palacio
@MarlonTandazoP