¿Qué esperamos del 2022?

Con la bendición de Dios, esperamos que el año que   iniciamos mantenernos con vida, pero una vida con buena salud, capaz de que podamos cumplir con todas nuestras metas y aspiraciones, porque sin salud, a veces es preferible salir de circulación de este mundo terrenal.

Aún seguimos bastante preocupados con el tema del covid 19 que, ahora, con su variante ómicron, tiene en vilo al mundo y, específicamente a nuestro país y a nuestra ciudad de Loja. Nuevamente estamos con los centros hospitalarios repletos de contagiados y las ucis están por colapsar. Entonces, lo único que nos queda es cumplir con mayor exigencia las normas de bioseguridad y, sobre todo vacunarnos, hasta para cumplir con regulaciones sociales de acceso a diferentes locales.

Al margen de este tema tan recurrente (y por lo tanto ya cansino), esperamos que el 22 sea un año de reactivación en todos los órdenes de la vida nacional. Que el primer mandatario tenga la suficiente tranquilidad para cumplir con sus planes de gobierno. Que sus detractores, con razón o sin ella, fundamenten sus aspiraciones sobre la base de la racionalidad y del diálogo, como herramienta idónea para absolver todo problema.

Aspiramos a que la naturaleza, por su génesis impredecible, siga el rumbo de sus leyes, pero sin causar tantos daños como los ocurridos en el 21. Terremotos, erupciones volcánicas catastróficas, lluvias torrenciales con deslaves, inundaciones y letalidad, han sido el pan de cada día, causando profundas situaciones de zozobra y dolor.

Anhelamos que desaparezcan los cuadros dramáticos de madres con sus hijos en brazos, recorriendo de un lado a otro en procura de medicinas y que la salud reciba un trato prioritario. Que los ciudadanos podamos caminar por las calles de nuestras ciudades, sin el temor de que la delincuencia atente contra nuestros bienes o nuestras vidas.

Que nuestros niños y jóvenes, en sus centros de estudios, ya todos de manera presencial, reciban el verdadero aval cognitivo-formativo para que se conviertan en los nuevos baluartes de la patria. Esperamos que todo lo dicho no sean simples utopías sino realidades. FELIZ AÑO 2022.

Darío Granda Astudillo

dargranda@gmail.com