Por ti, por mí, por todos

El silencio se rompe y poco a poco escuchamos lo que siempre ha sido un secreto a voces, los escándalos políticos, las estructuras delincuenciales, la vulnerabilidad de las instituciones del estado frente a la corrupción. Se ha puesto en evidencia a los funcionarios que se relacionan con las estructuras delictivas, funcionarios que han distorsionado su función, la función del servicio social a la comunidad.

Nos encontramos frente a problemas crónicos, a fenómenos sociales extensos que a simple vista no parecen tener soluciones prontas y seguras que garanticen a la sociedad la convivencia armónica y estable. Como maestra estoy consciente que la educación debería ser el derecho principal para los integrantes de un país, es fundamental contribuir a que los ciudadanos se desarrollen e integren plenamente en el contexto en el que viven. Los profesores somos los principales agentes formativos que preparan a las personas para la vida comunitaria, nosotros afianzamos actitudes y conductas democráticas, en equilibrio con la adquisición de conocimientos para afrontar la vida en libertad, equidad y responsabilidad social, con conciencia crítica, desarrollando individuos creativos, plenos, útiles y comprometidos, con conciencia de sí mismo y de su entorno. No olvidemos a la familia, es el núcleo principal de la sociedad, es donde se aprenden los valores y la práctica de éstos constituye la base para el desarrollo y progreso de la misma. Por ti, por mí, por todos, la educación es un derecho inalienable.

Patricia Carrión Pilco

patbethc@hotmail.com

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