¿Por qué Guillermo Lasso no puede gobernar?

Lasso llegó a ser presidente al estar en el lugar correcto en el momento correcto. Para ganar las elecciones utilizó dos clásicas estrategias: el odio al correísmo y promesas a sectores que nunca antes le habían interesado. El resultado es un presidente sin legitimidad y cuyas acciones son abrumadoramente incoherentes.

Estas incoherencias han estado desde el principio, como cuando dijo que él representa a los pobres, a todos aquellos que ni siquiera tienen un tractor, pero semanas más tarde dijo que en Ecuador todos tienen un terrenito, barco o finca, esto para quitar (se) impuestos a las herencias; comparó el genocidio de la conquista española con los “cocachos” que da una madre a sus hijos o cuando se dio un aumento del salario básico a 425$, dijo que ese “excedente” de 25$ debe ser ahorrado, a pesar de que la canasta básica supera los 700$.

Aun así, últimamente sus incoherencias demuestran que el presidente vive en otra realidad. El veto a la ley de despenalización del aborto espera que una niña de 13 años que vive en un sector rural y que ha sufrido una violación vaya con un notario para jurar que fue violentada, vaya por su cuenta a un centro médico para que su cuerpo demuestre que fue violada o a través de un tercero haga una denuncia penal. Todo esto en un plazo de 12 semanas.

Es claro que el presidente no entiende al país. Antes se creía que sus millones lo hacían vivir una realidad alterna, pero puede que sea algo más grave ¿Guillermo Lasso está mentalmente capacitado para gobernar un país?

Alex Samaniego

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