Periodismo por la paz

La violencia que se vive y reporta diariamente en Ecuador muestra que la comunidad está cerca al límite de mantenerse en una convivencia tolerante, hay ausencia de diálogos, la razón parece superada por la predominancia del dinero.

El fenómeno de la normalización de la violencia emerge tras las continuas publicaciones de asaltos, robos, crímenes. Quedan pocas ciudades ecuatorianas donde aún no acontecen delitos de magnitud, como una metástasis el narcotráfico fermentado en la pobreza contamina a cientos de hogares, así la otrora “isla de paz” o de tránsito muta a emergente experimento de ingobernabilidad acrecentado por la corrupción.

Frente a un escenario de cuasi guerra urbana urge desarrollar competencias informativas para reportar y comprender los sucesos, esto implica cambiar las narrativas hacia la búsqueda de soluciones. Desde la academia se sugiere el periodismo de paz como una práctica que, a partir del ejercicio deontológico, derive en ubicar elementos que animen a reconocer las posiciones y los intereses de todas las partes. Incluso se cuenta con un decálogo que destaca la identificación de los aspectos comunes de los involucrados.

La marginalidad, las grandes brechas en la distribución de la riqueza, las deficientes coberturas de servicios básicos y la mínima consciencia social están entre las causas de las transgresiones, también se habla de condiciones psicológicas, sin embargo, ante cualquier ambiente el compromiso de los medios de comunicación y de los periodistas es seguir brindado espacios para encuentros y para contar las historias que están detrás de los hechos, aunque cada día sea más peligroso e incluso cobre la vida de quienes intentan relatar el Ecuador del siglo XXI.

Abel Suing

abelsuing@gmail.com