Les diré la verdad, hay tantas cosas sobre las que podría escribir que al final me dio pereza escribir. Es algo parecido a cuando tienes doscientos canales de televisión y al final terminas viendo cualquier cosa para tener un ruido de fondo, hacer otras cosas y no enterarte de nada de lo que emite la caja tonta.
Podría hablar de los 600 asesinatos que llevamos en un mes, de las elecciones presidenciales, de la IA China, de Donald Trump, de Gustavo Petro, de Elon Musk, de Edmundo González, de los deportados… ¡Que pereza! No hay nada que yo les pueda decir que no sepan ya.
Pero haré un esfuerzo: al gobierno no le importan los asesinatos, las elecciones ya las ganó Noboa, ¡nos comen los chinos!, America First, recogiendo cable, no, no es nazi, si, si es el presidente, derechos humanos… ¡Listo! No ha sido tan difícil esto de opinar.
Probablemente no hayan entendido ni la mitad de lo que escribí, pero es normal, cuando las cosas no se hacen con ganas, con ilusión, con pasión, al final salen mal irremediablemente. Cuando se hacen las cosas solo por hacerlas es un desastre así que, como no quería hacer esta columna solo por hacerla, mejor no la hago.
Y ahora es cuando me acuerdo de lo que siempre me decían mis padres: si no vas a hacerlo bien, mejor no lo hagas, para hacerlo mal, ya están los demás. Si van a votar solo porque hay que votar, mejor no vayan a votar.
Victoriano B. Suárez Álvarez
victorianobenigno@gmail.com