‘Paciente cero’ de Covid-19: ‘Dios me dio la oportunidad de volver a vivir’

Paula Paredes vivió 41 días de encierro. Exhorta a actuar con responsabilidad y a no relajarse.

La lojana, quien se encuentra desde el 22 de septiembre en Madrid, recomienda a la comunidad no relajarse y permanecer en casa porque el virus no ha desaparecido.
La lojana, quien se encuentra desde el 22 de septiembre en Madrid, recomienda a la comunidad no relajarse y permanecer en casa porque el virus no ha desaparecido.

La lojana Paula Paredes Proaño, conocida como la ‘Paciente cero’, por ser la primera en la provincia de Loja en contagiarse con el Covid-19, recuerda los momentos críticos que le tocó pasar en esta ciudad, hace exactamente un año.

Un confinamiento general

La pandemia del coronavirus, cuyo brote se dio en Ecuador en marzo de 2020, llegó también a Loja, lo cual puso en jaque a los habitantes y a las autoridades de Salud que establecieron diversos protocolos y también restricciones, iniciando un confinamiento a partir del 17 de marzo.

Paula, aprovechando unas vacaciones laborales, el 9 de marzo del año pasado, optó por viajar desde Madrid-España, donde se encuentra desde hace varios años, a Loja. Su intención fue estar unos días acá para compartir con su familia y saludar a las amistades.

Tuvo previsto retornar el 29 de marzo para reintegrarse a su trabajo, sin embargo, la situación se complicó porque el virus empezó a arreciar en el mundo entero, con la suspensión de vuelos, viajes, entre otros.

Es en ese contexto cuando enfermó. El 12 de marzo, por la tarde, empezó a sentirse mal, lo cual no le tomó en serio porque pensó que serían secuelas del viaje, el cambio de clima, entre otros. Pero, su cuerpo empezó a descompensarse en la noche y en la madrugada del 13 sudaba frío. Amaneció e inmediatamente su familia llamó el ECU 911.

En el hospital Isidro Ayora fue atendida por los médicos. Le tomaron las muestras y enviaron al laboratorio para el análisis. Recuerda que fue entre el 15 y 16 que le dieron los resultados: dio positiva para Covid-19.

¿Dónde se contagió?

Paula, en realidad, no sabe dónde mismo adquirió el virus. Es que en Madrid todo marchó bien para su salud, incluso, sus familiares no adquirieron el mal, a no ser cuatro meses después de su venida a Ecuador.

Entonces, considera que es posible que el virus lo haya adquirido en el avión, durante el viaje, donde aún no había las medidas de bioseguridad o en Guayaquil, donde hizo escala para poder viajar a la Centinela del Sur.

Fue el 22 de marzo cuando no soportó más porque empezó a fallar la respiración y sus familiares la trasladaron desde su domicilio, donde cumplía aislamiento total, al hospital Isidro Ayora, donde permaneció hasta el 2 de abril.

A su salida de la casa de salud pública, volvió al aislamiento en su hogar por el lapso de 20 días más, en total, permaneció 41 días encerrada por completo. Los alimentos le llevaban a su puerta y nunca compartió con sus sobrinas y su cuñada.

Luego, vinieron otras pruebas y, al fin, dio negativo. Ello le permitió salir de la habitación y volver a ver la luz del día, ello con la anuencia del médico correspondiente.

Miedo en el día de su cumpleaños

Tras los resultados, volvió a sus quehaceres, aunque le dio mucho miedo en la calle hasta que le llegó a faltar la respiración. “Fue una sensación rara porque volví a nacer. El galeno me dijo, justo el día de mi cumpleaños: el 24 de marzo, que me había recuperado”, cuenta.

Ya con la seguridad de que había superado el Covid-19, empezó su vida normal y, es más, dada su amarga experiencia con la enfermedad, se dedicó a realizar labor social en la ciudad, en vista de la gran cantidad de personas que, obligadas a un confinamiento, no tenían para alimentarse, en razón que su trabajo del día a día se había reducido a la mínima expresión.

La ‘Paciente cero’, mediante una campaña que contó con la ayuda de varios ciudadanos, llevó kits de alimentos a los diferentes hogares, particularmente a los más pobres. Su ayuda llegó a Malacatos, a los trabajadores, a la gente de escasos recursos económicos.

Una nueva oportunidad de vida

“Dios me dio la oportunidad de volver a vivir. Él es el único que tiene la voluntad que sigamos o no vivos”, manifiesta, al tiempo dice que se encuentra preocupada porque a nivel del mundo la gente se encuentra relajada, como que ha perdido el miedo a la pandemia.

Dice que la situación es crítica, especialmente en Loja, porque conoce que los dos hospitales públicos están con sus camas, correspondientes a la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), copadas.

Aconseja, en su condición de haber soportado 41 días de enfermedad, tomar las precauciones y no salir a la calle. Señala que ya vendrá la ocasión donde se podrá visitar y abrazar a los familiares, amigos, entre otros, pero, por ahora, es vital el aislamiento.

Ahora, Paula Paredes Proaño, quien retornó a Madrid el 22 de septiembre de 2020, se encuentra trabajando en condición de auxiliar de enfermería en un centro de esclerosis múltiple. También labora en una entidad para personas con discapacidad.

VOZ

“Si estamos asistiendo a fiestas, a comidas, a parrilladas, a cumpleaños, estamos propagando el virus”,

“A las autoridades recomiendo no decaer en la lucha para poder conseguir las vacunas contra el virus”,

Paula Paredes, la primer contagiada de Covid-19 en la provincia de Loja.

PARA SABER

Paula lleva en España 26 años, tiene un hijo de 22 y vive con su pareja 15 años.

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