Queridas Mujeres sin filtro, afrontemos juntas el temido espejo, un confidente que refleja la belleza en todas sus formas y tamaños. A menudo nos paramos frente a él con un suspiro, como si fuera un juez implacable de nuestra apariencia. Pero, ¿y si cambiamos la narrativa?
Este espejo debería ser nuestro cómplice, no un adversario. o tal vez el relejo deja escapar los susurros de los demás, que en algún momento tuvieron más valor que nuestro propio criterio. Celebremos cada línea, cada curva, porque en nuestra diversidad radica nuestro auténtico encanto.
¿Te has enfrentado a la danza del pantalón ajustado? Y quizás tienes en el armario, ropa que juras volverás a usar ¿Has probado todos los ángulos posibles para lograr la selfie perfecta? y entre nosotras, mantener la respiración para aquella foto debe ser una competencia olímpica. Somos todas cómplices de esos momentos. Pero en lugar de criticarnos, riamos juntas y abracemos nuestras peculiaridades con orgullo.
La belleza real no se encuentra en la idoneidad de estándares arbitrarios, sino en la aceptación de quiénes somos. Altas, bajas, gordas, delgadas, con o sin curvas, todas somos únicas. Este es un recordatorio de que no hay una talla única.
Potenciar tu estilo personal, buscar profesionales de la salud, corporal, mental, espiritual, todo esto lo sabemos, pero al final, el accionar será nuestra responsabilidad. La próxima vez que te enfrentes al espejo, hazlo con la certeza de que eres hermosa tal como eres. La verdadera lucha no es contra el reflejo, sino por re aprender a valorarnos a nosotras mismas. Eres única, eres valiosa, ¡eres una Mujer sin Filtro!
Yaqueline Morquecho Lopez
@yaqui_morquecho