Los medios alternativos

La horizontalidad de la información y la participación ciudadana son las dos grandes bases que sostienen a los medios de comunicación alternativos. Además, la agenda informativa que tratan de construir está enfocada a potenciar el sentido crítico de la gente, la discusión y el intercambio de ideas como elemento que promueve el desarrollo del conocimiento.

Dada la gran capacidad tecnológica y cobertura geográfica que tienen los medios tradicionales, deberían ser los abanderados de dar a conocer las necesidades que viven los habitantes de los sectores menos favorecidos, así como las inequidades que permiten acentuar más la brecha social; sin embargo los que se encargan de aquello son los medios de comunicación alternativos que en el día a día de alguna manera informan, previenen, advierten y comunicación la problemática de las comunidades vulnerables.

No hay duda que la existencia de los medios de comunicación alternativos es vital en la construcción de una sociedad más justa y solidaria. Su apuesta organizativa y comunicativa es fundamental en momentos de crisis, como la que vivió nuestro país producto de las movilizaciones indígenas del 2019 y 2022 y el cerco mediático que se construyó en defensa del discurso oficial.

En muchas ocasiones los medios tradicionales prefieren callar ante hechos informativos considerados delicados. En cambio, los medios alternativos realizan coberturas valientes, desde el mismo lugar donde se producen los acontecimientos, en medio del riesgo que ello conlleva, sorteando gases lacrimógenos y las condiciones climáticas.

Y algo más importante, transmiten los hechos tal como estaban ocurriendo, sin pasar por procesos de edición, donde muchas de las veces se mutila parte del contenido de acuerdo a intereses particulares y de grupo. Manipular la verdad es tan peligroso como ocultarla.

César Sandoya Valdiviezo

@SandoyaC

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