Los Juegos Olímpicos 2024

París de la Torre Eiffel, de la Basílica del Sagrado Corazón, del Sena y de los Campos Elíseos, ha sido el escenario de los Juegos Olímpicos 2024. 

Estos Juegos Olímpicos serán recordados por una serie de hechos, unos reprobables y, otros, muy inspiradores. Ya la prensa mundial se ha encargado de dar sentencia a los primeros, aquellos que en pleno siglo XXI nos avergüenzan como humanos: una inauguración bacanal como en tiempos de los cavernícolas y remedos histriónicos que quisieron burlarse de buena parte de la humanidad, pero que no lograron su cometido. 

Por otro lado, nos encontramos con que países que nunca o pocas veces habían obtenido alguna medalla, ahora mostraron un potencial digno de ser glorificado y recordado por mucho tiempo. Entre estos países, se encuentra nuestro querido Ecuador volviendo sobre una gloria pasada y presentando otras nuevas. Hechos que nos anuncian un nuevo amanecer para nuestro país que todavía se ve amenazado por la narcopolítica que hunde sus raíces en algunos estamentos. 

De la misma manera hemos visto que, por primera vez, las Villas Olímpicas han contado con guarderías para los hijos de las atletas que compitieron en varias disciplinas, mostrando al mundo que la maternidad no se opone a la práctica competitiva de los deportes y que, más bien, es una expresión humana que se la puede llevar en familia. 

Finalmente, contrariando también a las pantomimas de la inauguración, varios medallistas han ofrecido sus triunfos al Ser Supremo y nos predican con su ejemplo que la fe es un motor que puede llevar al ser humano a entregar en la vida lo mejor de cada uno. Por ejemplo, Lindon Víctor, considerado uno de los tres mejores atletas, diciendo que se siente como quien recibió diez talentos. ¡Hermosas demostraciones de fe en el ser humano!

Carlos Enrique Correa Jaramillo 

cecorrea4@gmail.com

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