Cuando las elecciones de un país están plagadas de irregularidades y estas tienen como eje transversal la corrupción y la impunidad; lo que atenta contra los derechos humanos del pueblo en general. Si hay actos de corrupción que se mantienen en la impunidad, hay un menor ejercicio de los derechos de elegir y ser elegidos. Lo cierto es que la relación entre corrupción e impunidad, y sus efectos en el ejercicio de la democracia ha sido muy poco estudiada; pues la mayoría damos como válidos los resultados obtenidos, sean estos legítimos o no; pero nunca hemos analizado el grado de corrupción e impunidad que encarnan esos procesos electorales. Al respecto decía Eduardo Galeano: […] “El poder no admite más raíces que las que necesita para proporcionar coartadas a sus crímenes. La impunidad exige la desmemoria. La memoria rota nos hace creer que estamos condenados a la resignación.” […] Y los ecuatorianos, no advertimos el manto de impunidad que cobija a los candidatos y luego a los dignatarios, aprobamos los resultados y acogemos a los ungidos.
Hoy, existe un inusitado interés por ser candidato -inclusive- hay algunos que se proclaman candidatos a la espera de que algún partido o movimiento político los llame para auspiciarlos y empezar una cadena de corrupción e impunidad; se inicia con las elecciones primarias y luego con la campaña electoral que, con seguridad, estará cobijada por una jugosa chequera de dudoso proceder.; al respecto decía Ryszard Kapuscinsky: […] “Estos son los momentos en que siento la soledad verdadera: cuando uno enfrenta a la violencia impune.” […]
Lo propio sucede entre la democracia y la capacidad coercitiva para violar de manera impune los derechos democráticos. Para cambiar esto hay que recuperar el control sobre el poder ejecutivo, la competitividad electoral y la libertad de expresión de los ciudadanos, aquel disfraz de que el voto popular está custodiado por la fuerza militar es una falacia más, igual o peor a las elecciones primarias. En Ecuador, hay un solo objetivo de impunidad, ganar las elecciones, con los unos, los otros y los que sumen, el resto ya tienen una curva de experiencia de corrupción e impunidad; para que esto cambie les deseamos: …buen viento… y buena mar.
Lenin Paladines Salvador
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