Se revela que en los dispensarios no hay fármacos ni insumos odontológicos, desde hace años. Dos funcionarios, en la mira. Médicos cumplen papeles de auditores.

Los aproximadamente 70 mil beneficiarios del Seguro Social Campesino (SSC), perteneciente al Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) de Loja, se encuentran molestos con las autoridades de la institución estatal. Es que llevan años solicitando solucionen las diversas dificultades, pero han dado largas al tema. No descartan con tomar acciones de hecho.
Sin medicinas ni insumos
El SSC de Loja viene atravesando varias dificultades, por ejemplo, desde hace seis años, aproximadamente, según revela Luis Reinaldo Calle Herrera, presidente del Comité Provincial, los 56 dispensarios, de los 16 cantones de la provincia, carecen de medicina, así como insumos odontológicos que, al momento, y desde antes de la pandemia del coronavirus, continúan adquiriéndolos los pacientes.
Aparte de ello, expresa el dirigente, respecto a itinerancias, movilizan a galenos, odontólogos y auxiliares de planta y también contratados, desde los diferentes dispensarios de salud al IESS Loja para que cumplan allí trabajos estrictamente de oficina, es el caso, que a un galeno le asignan la tarea de efectuar auditorías.
“Estas actividades no deben realizar los médicos, odontólogos y auxiliares, sino atender en los dispensarios a los beneficiarios del Seguro Social Campesino”, manifiesta Luis Reinaldo Calle, quien informa que los cambios se efectúan con el mismo sueldo que percibe un galeno en el área rural, esto es de 1.500 a dos mil dólares, cuando un oficinista no gana más allá de mil dólares.
Gestor médico
Sobre quién dispone estos cambios, el dirigente campesino expresa no saber a ciencia cierta, pero quien estaba como gestor médico es el profesional Marcelo Merchán que cumplía la disposición emanada, según dice haber conocido, tanto del coordinador provincial del SSC de Loja, Marco Vinicio García Córdova, como del director provincial del IESS, Luis Villegas Chamba.
Acota que tanto el coordinador del SSC como el director del IESS deben solucionar esta situación y que, si desean movilizar a los profesionales hacia la ciudad de Loja, que lo hagan, pero percibiendo un salario de oficinistas, que no supera los mil dólares, y que envíen a los dispensarios a médicos para, según reitera, que atiendan a los campesinos.
Precisa que los afiliados al SSC exigen que a Marcelo Merchán lo remitan a un dispensario médico de la provincia, por ejemplo, a Algodonal, en Macará, donde no hay galeno y no se lo mantenga, desde hace 13 años, cumpliendo labores de oficina en el IESS-Loja, dentro de ellas movilizando a los galenos, odontólogos y auxiliares.
‘Quieren premiarlo’
El presidente del Comité Provincial del SSC, Luis Reinaldo Calle, manifiesta que la presión de los beneficiarios ha hecho que, en parte, los directivos del IESS-Loja, acojan su pedido, trasladando, en condición de ‘premio’, al gestor al dispensario de Rumishitana, barrio de Malacatos, del cantón y provincia de Loja, lugar donde no hace falta porque allí sí hay una profesional, lo que no sucede en Algodonal-Macará, donde no hay médico.
Pero no todo queda allí. Los dispensarios de los cantones tampoco cuentan con Internet porque, seis meses después de iniciado 2025, no renuevan el contrato con la CNT. “Queremos hechos y no palabras”, expresa y advierte que, caso de no atender los planteamientos, en los próximos días iniciarán una media de hecho.
Las críticas también van contra la trabajadora social del SSC-Loja, Rosa Tenesaca, quien, dice el presidente del Comité Provincial, Luis Calle, debe ser cambiada a otro lugar porque, junto a Marcelo Merchán (médico), “manipulan al coordinador y al director. Mientras no sean cambiados no daremos tregua”, advierte.
- CLAVE
HORA32 conoció en la tarde de este lunes, 16 de junio de 2025, que el galeno Marcelo Merchán aún continuaba en las oficinas de Loja, por tanto, todavía no era trasladado al barrio Rumishitana.
- PARA SABER
Alrededor de 70 mil son los beneficiarios del SSC en Loja, de ellos, 24 mil son jefes de familia. Tienen derecho a la atención el afiliado, la esposa, esposo, hijos menores de edad y aquellos que aún no se han graduado.