Los impactos del crudo invierno vienen golpeando sin compasión en unos lugares más que otros, a lo largo y ancho de nuestra ciudad y provincia de Loja, causando graves y dolorosos daños económicos, inclusive con la pérdida de vidas humanas como el caso de la niña Michelle, que fue arrastrada por la quebrada Chinguilanchi.
Conocemos que, ante la emergencia, la alcaldesa del cantón Loja, Patricia Picoíta Astudillo, activó y convocó a todos los integrantes del Comité de Operaciones de Emergencia (COE) Cantonal-Loja, para evaluar, determinar la magnitud de los daños causados por el desastre invernal y según entendemos la toma de decisiones y alternativas para la reparación de los daños ocasionados.
Este es el momento para que el COE Cantonal convoque a todas las fuerzas vivas de la ciudad, parroquias y barrios, no solo para hacerles conocer e imponernos simplemente resoluciones, sino más bien propuestas, que pueden ser debatidas, modificadas, mejoradas y patrióticamente asumidas por cada uno de los sectores, conforme a sus posibilidades de participación, en su ejecución por todos los representantes y sus representados.
Esta práctica que, inicialmente, puede resultar como un sueño, es posible realizarla. Lo que, es más, tarde o temprano tendrá que efectuarse, porque esta es la clave que el pueblo y la realidad histórica, por ahora así lo exigen, para alcanzar su bienestar y desarrollo.
Señora alcaldesa, autoridades provinciales y cantonales, esta es una nueva ocasión para que ustedes cumplan con la Ley de Participación Ciudadana y Control Social. Valoren las iniciativas y capacidad para debatir, proponer y comprometerse que tiene el pueblo en la solución de sus problemas.
El accionar del COE-Cantonal, Municipio y parroquias no puede convertirse en una potestad de pocos, sino en una necesidad compartida con la comunidad.
Rómulo Acaro Guerrero