Lo único que nos salvará es preguntar

Se vienen elecciones y ello implica muchas cosas. Para quienes odian la política, el recordatorio de una época que va de la mano con ofertar cualquier cosa con tal de ganar un voto, hacer el ridículo para ganar conocimiento público o intención del voto, ver a los que pertenecían a toda la vieja política llena de corrupción, de mediocridad, de interés personal, de falta de conocimiento, diciendo que ahora son los nuevos, que son honestos, competentes y su interés es del pueblo. Para los que aman la política, recordatorio de que ella es una herramienta, necesariamente anclada al servicio, que es parte de la humanidad, y un camino para mejorar las realidades presentes a pesar de los obstáculos, de los bloqueos, y de que mayoritariamente prima la antipatía a la política.

Lo primero suele suceder porque hemos vivido desde la política del cenicero del congreso, pasando por la política de gestión de cargos, llegando a la política de soy un ciudadano más hasta que llego al puesto y el poder me cambia, hasta la política de soluciono todo en 100 minutos, 100 días, y les falta decir en 100 segundos para luego decir no ha habido como.

Lo segundo pasa, porque la gente que ama la política, se pregunta, se cuestiona si el ser humano va más allá de lo rutinario, de entender que el papel cívico no es sacar un carnet de votación, sino ejercer plenamente su agencia dentro de la democracia para injerir en la transformación social. A los que odian la política, una reflexión, la política no es mala. Mucha de la clase política sin duda lo es. Si ve una casa que se está cayendo, por sí misma la casa no es mala, más quien la diseñó, sí. Necesitamos entonces cambiar los agentes que materializan algo, cambiar la clase política para diseñar una nueva política. A los que aman la política, hay que difundir la pregunta. No importa la ideología de alguien en tanto sume a lo comunal, hay que llevar la pregunta allá, a que golpee cualquier creencia, manera de pensar, para ver como en conjunto podemos transformar una realdad. Lo único que nos salvará es preguntar, para buscar una respuesta, y empezar a construir una mejor política ya.

Pablo Ruiz Aguirre

pabloruizaguirre@gmail.com

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