La valla de Chesterton

Si vas caminando por el campo y encuentras una valla o una puerta de la valla que impide el paso, ¿qué es lo que harías?, ¿la derribarías o no?

El escritor inglés G. K. Chesterton propone una simple regla general: que nunca se debería tumbar una valla, cambiar una regla o eliminar una tradición sin primero responder a la pregunta ¿por qué está allí la valla? Se entiende que la valla tiene algún motivo, ha sido previamente planificada y se ha invertido un costo y un tiempo en su construcción.

Un ejemplo desastroso de reforma equivocada fue el programa El Gran Salto Adelante, que propugnó el líder comunista chino Mao Tse Tung y que se extendió desde 1 958 a 1 962. Su propuesta era eliminar todos los mosquitos, moscas, ratas y hasta los gorriones, sospechosos de robar granos de los campos. La estrategia fue matarlos con armas de fuego, golpear latas para que los gorriones se cansaran y luego matarlos, destruir los huevos de los nidos, etc., con lo cual se lograría una cosecha abundante de granos. De esa manera, casi llegaron a extinguirse los gorriones. Pero sin gorriones que se comieran las langostas, se produjo una invasión de estas que devastaron el país.

El resultado fue la Gran Hambruna China, uno de los más grandes desastres provocados por el ser humano en la historia de la humanidad: varias decenas de millones de chinos muertos por el hambre.

Así que cuando se quiera acabar con tradiciones, o cambiar normas o reglas, o diseñar nuevos estilos, recordemos lo que propone Chesterton: En asuntos de reformas a las cosas, a diferencia de deformarlas, el reformador dirá: “No veo la utilidad de esto” y tratará inmediatamente de eliminarlas. Pero la persona inteligente le dirá que primero piense en la utilidad por la que se la instituyó y que luego tome la mejor decisión.

Carlos Enrique Correa Jaramillo

cecorrea4@gmail.com

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