La traición de los políticos

La clase “política” partidista ecuatoriana -algunos ubicados en la politiquería- por costumbre diseñan sus estrategias, cierran o abren las posibilidades de la abundancia -según convenga- para redituar beneficios personales, de sus grupos o empresas electoreras. Al respecto, en el pasado filósofos como Platón y Aristóteles se preocuparon por encontrar la mejor forma de gobierno, aquella que garantizará la felicidad a los “ciudadanos”. Posteriormente, en el Renacimiento, Maquiavelo dio un giro de 360 grados al pensar en la política no como el arte de gobernar y procurar el bien común, sino como el arte de obtener y mantener el poder político a toda costa, que es lo que actualmente prevalece pues muy pocos actores políticos buscan el bienestar colectivo. Decía Vicente Espinel: […] “La traición la emplean únicamente aquellos que no han llegado a comprender el gran tesoro que se posee siendo dueño de una conciencia honrada y pura.” […] En nuestro país, muchos, una gran mayoría de politiqueros no tienen honradez de palabra y pureza en sus actos.

El mejor ejemplo de esta dolorosa verdad es: Leonidas Iza, pues, traicionó en forma consecutiva a su gente. Apoyó a Arauz, traicionando la voluntad del pueblo indígena que votó mayoritariamente por Pérez Guartambel. Apoyó a González y luego se candidatizó para, en segunda vuelta volver a las faldas del correismo. Hace pocos días, a última hora, reformó los estatutos de su organización política, para intentar reelegirse como titular de la CONAIE. No obstante, en forma rotunda y sin vacilaciones, el pueblo indígena gritó a voz en cuello, fuera, fuera, fuera. Con profunda franqueza proclama Emiliano Zapata: […] “Muchos de ellos, por complacer a tiranos, por un puñado de monedas, o por cohecho o soborno están traicionando y derramando la sangre de sus hermanos.”[…] Esta es una realidad que se ha vuelto práctica en casi todas las organizaciones políticas que, en la actualidad, solo representan oscuros intereses de poderes mafiosos. 

Es muy duro decirlo, pero, la evolución de las ideas sobre la política y el poder, han ido paulatinamente cambiando, sin embargo, el retroceso que percibimos en la forma de obtenerlos, nos conduce a la idea de Maquiavelo, realizando todo lo que sea posible para lograr el poder y quedarse para siempre en él; para que esto cambie les deseamos: …buen viento …y buena mar.

Lenin Paladines Salvador            

leninb14paladines@gmail.com

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