Entre los mitos, fábulas y leyendas que se han transmitido de forma oral, y donde se han incluido elementos fantásticos, aspiraciones, epopeyas; explicando aquel sentido del mundo, la sociedad, los modelos de conducta y las aspiraciones de los pueblos, surgen maravillosas historias y personajes que simbolizan cualidades y se convierten en nuestros referentes y ejemplos de vida. Es así como nace la leyenda de una de las Santas más populares de todos los tiempos, la patrona de los músicos, Santa Cecilia, virgen y mártir, quien consagró su pureza a Dios y convirtió al cristianismo a quienes la rodeaban.
En el mundo entero, se han levantado esculturas, pinturas, festivales, academias, escuelas en su honor, y es que a pesar de que hay quienes aseguran que Santa Cecilia pudo haber sido sorda, o hasta haber sufrido ceguera, quizá alguna interpretación difusa, o alguna lectura errónea, ha generado que se la vincule al bello arte de la música. De ahí que, en el tratado del Siglo VII de San Aldelmo, se hace referencia a Santa Cecilia escuchando los “coros celestiales, y no los cantos de sirenas del proceloso mundo terrenal”. Motivos por los cuales se la ha representado a la Santa Católica, cantando y tocando algún instrumento musical, extasiada, y mirando al cielo. Considerando un posible sincretismo sobre su inclinación al bello arte.
El miércoles 30 de noviembre con motivo de celebrar el día de la Música, por iniciativa de la Policía Nacional, se organizó el II Festival de Bandas con la participación de las agrupaciones conformadas por la Policía Nacional, Fuerzas Armadas y Municipio de Loja, en el Teatro Nacional Benjamín Carrión, quienes, con un amplio repertorio, rindieron homenaje a la Santa Patrona de la Música y los Músicos en la cantera de inagotables artistas. Mi enhorabuena por estas iniciativas que aportan a la cultura lojana.
Lucía Margarita Figueroa Robles
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