La construcción del Centro Binacional de Atención Fronteriza (Cebaf), Macará – La Tina, con una inversión superior a los 15 millones de dólares, está a cargo del Ministerio de Transporte y Obras Públicas (MTOP). La culminación de la construcción estuvo prevista para el primer trimestre de 2017, de conformidad al cronograma establecido dentro del contrato. Empero, este «elefante blanco» duerme el sueño de los justos, a pesar de los continuos reclamos del alcalde Alfredo Suquilanda, a quien le ofrecieron oficialmente inaugurar la obra y ponerla en funcionamiento el 30 de noviembre de 2022, indicando que la administración la tendrá Inmobiliar, según lo manifestado por el propio Ministro de Transporte y Obras Públicas, Darío Herrera, quien en forma permanente ha venido reiterando que, el 30 de noviembre de 2022, se inauguraría y entraría en servicio el Cebaf, mas, llegó la anhelada fecha y nadie llegó a despertar y hacer caminar al «elefante blanco».
Con decepción miran los macareños que incumplieron su palabra las más altas esferas gubernamentales, que no asomaron «ni las narices» para inaugurar la obra, es decir, que fue una mofa más para la fronteriza Macará. Es obvio que no podía inaugurarse la obra, pues que no se la ha entregado a Inmobiliar ni existen los servicios tecnológicos que se requieren para su adecuado y eficiente funcionamiento.
El objetivo del Cebaf Macará- La Tina es que sirva para el control migratorio y reducción de tiempo en el cumplimiento de trámites y será la puerta de entrada a los turistas binacionales. La puesta en marcha es una vieja aspiración de los compatriotas fronterizos, ya que el comercio es la única fuente de trabajo, sin embargo, la inercia de los gobiernos, incluyendo el actual, ha hecho ludibrio de esta aspiración.
Los taxis, camionetas y el transporte internacional no pueden circular como lo hacían antes para movilizarse entre Ecuador y Perú o viceversa. Cooperativa Loja y Unión Cariamanga, que tenían la ruta Loja-Piura, hoy no pueden hacer ese servicio.
Luis Muñoz Muñoz