La parroquia lojana El Cisne concluye el año e inicia el nuevo con un homenaje a la ‘Churona’

Hubo, esta vez, escasa presencia de fieles. Romerías de mayo y agosto próximos están supeditadas a las disposiciones del COE.

El sábado pasado hubo una eucaristía en el Campo Mariano, presidida por el obispo de la Diócesis de Loja, monseñor Walter Heras Segarra.

La parroquia El Cisne, del cantón y provincia de Loja, vivió el último día de 2021 y primero de 2022 una actividad religiosa, que es tradicional en el sector y que está orientada a homenajear a la ‘Churona’. Contó con la presencia de varios priostes, así como del obispo de la Diócesis, monseñor Walter Heras Segarra, quien presidió las homilías.

Poca presencia de fieles
El rector del Santuario de El Cisne, padre Sócrates Chinchay Cuenca, informa que el viernes 31 de diciembre, a las 20:00, hubo una eucaristía celebrada por monseñor Walter Heras Segarra.
Asimismo, cuenta que la asistencia de fieles no fue muy numerosa y que todo se debe a la aún presencia de la pandemia del coronavirus, así como a la costumbre de las familias que, en el fin de año, acostumbran a reunirse en los hogares. En todo caso, dice, se observó las medidas de bioseguridad respectivas para evitar la propagación del Covid-19.
En tanto que, el sábado 1 de enero de 2022, la tradicional misa se efectuó a las 10:00, presidida, de igual manera, por el obispo de la Diócesis, en las instalaciones del Campo Mariano. El objetivo, según señala, fue evitar la agrupación de las personas y con ello un eventual contagio del virus.
El religioso insiste que se respetó el aforo, dispuesto por el Comité de Operaciones de Emergencia (COE) Nacional y local y que, en virtud de ello, los sacerdotes y religiosas salieron hacia los sitios donde se encontraban los fieles a impartir la comunión, evitado así la aglomeración del público.

Recorrido de la ‘Churona’
De igual manera, la Virgen del Cisne recorrió la parroquia sobre un carro alegórico, mientras que el público se apostó en las aceras para observarla, sin que se ubicara ciudadano alguno tras la imagen. “Fueron aspectos que cada uno de nosotros, primero tiene que concienciarse en el valor de la vida, cuidado de sí mismo y de los otros, eso es importante”.
Tras señalar que ayer domingo hubo una mayor cantidad de público, al que se pidió observar las diversas medidas de bioseguridad, el religioso informa que esta vez no hubo juegos pirotécnicos, ni eventos sociales, ni artísticos y que todo se limitó a la eucaristía con el aforo respectivo.
“La misa del 1 de enero es una costumbre y hay priostes que vienen de El Oro, Zamora Chinchipe y Azuay”, expresa, al tiempo dice que antes de la pandemia acudía una gran cantidad de devotos, lo cual disminuyó a raíz del brote del Covid-19, en 2020.

A expensas del COE
Respecto a las romerías de mayo y agosto próximos, el sacerdote manifiesta que hay mucha expectativa por la evolución del virus y que, en todo caso, la Iglesia se sujeta a las disposiciones del COE y solo tras aquello se elaborará el calendario de actividades religiosas, a cumplirse en este nuevo año.

LA VOZ
La misa del 1 de enero es una costumbre y hay priostes que vienen de El Oro, Zamora Chinchipe y Azuay”, Padre Sócrates Chinchay Cuenca, rector del Santuario de El Cisne.