La generación que se va

Cada año que pasa, cada año que miramos el navegar de nuestra vida y sumamos un año más de nuestro tránsito por ella, hacemos un balance de lo que dejamos, de lo que conquistamos, quizá de lo que perdimos y más aún, si hemos trascendido en esta hermosa travesía.

Al medio día de la vida, cuando miramos como va descendiendo el sol en el poniente, recordamos nuestra generación, la del pelo largo y los pantalones anchos, la de los líderes mundiales como Luther King, Kennedy, Charles Gaulle y la asunción de Nixon; los calcos del Che como carátula de nuestros cuadernos en la escuela; las dictaduras militares y las carretas tiradas de caballos circulando por el centro de la ciudad.

Esa generación que fue descubriendo paso a paso los albores del modernismo, hoy ha tenido que migrar a la magia de la tecnología y con ella, a las distorsiones de la democracia, la libertad, la moral y la justicia. Con la modernidad perdimos la esencia de los valores, el respeto a la figura paterna como símbolo de obediencia, como espejo indestructible de pulcritud; hoy somos más tecnología y menos humanismo.

Ojalá al caer la tarde podamos contemplar un nuevo horizonte, una recuperación de lo que hemos perdido y principalmente que, esa simiente que nos permitió trascender, germine exitosamente valorando lo poco o mucho que hicimos y, lo encarne, en ese nuevo navegar hacia la conquista de una visión universal pero con rostro humano; para que esto suceda le deseamos: …buen viento …y buen mar.

Lenin Paladines Salvador                

leninbpaladines@hotmail.com