La delincuencia reina en el país

Por desgracia la delincuencia en nuestro país cobra más y más víctimas cada día. Asaltos a mano armada, crímenes por sicariato, robos a domicilio. En las vías desvalijan a los indefensos pasajeros de buses y vehículos y desde el gobierno nos dicen que todo está en orden y que la delincuencia por arte de magia, cada vez se reduce más.

Algo hay en el país que los ecuatorianos de a pie no nos enteramos. Hay un explícito interés en mantener las leyes que van en defensa de la delincuencia organizada. Un claro ejemplo es el del policía que cesó la vida de dos delincuentes, inmediatamente salió el gobierno a decir que el uniformado tiene todo el apoyo del Estado y seguramente cuando llegue el momento legal, le indultarán, no como muestra de apoyo a la labor policial sino para ganar la simpatía de los ecuatorianos y en realidad nada habrá cambiado mientras estas leyes estén hechas con clara dedicatoria para la delincuencia.

En este país en donde reina lo absurdo, las cárceles lejos de ser lugares reformatorios, son grandes centros en donde se planifica y ordena operativos delincuenciales a gran escala. Ya hemos vivido cuantas tragedias en los centros penitenciarios y hasta ahora aún no han puesto ningún orden dentro de las mismas. Entonces surge la pregunta: ¿Tiene la delincuencia organizada tanto poder como el mismo Estado?

Tal parece que las leyes estuvieran hechas por delincuentes, para defender a los delincuentes. A estas alturas después de tanta tragedia, ya era hora de que el Ejecutivo y Asamblea Nacional estuvieran trabajando por el bien de los ecuatorianos reformando las leyes que se necesitan para ello, pero la triste realidad por desgracia es otra. La única prioridad que hasta ahora ha dado el Gobierno, es a las leyes que protegen a la banca y no a los ciudadanos. 

Hever Sánchez M.

hever.sanchez@unl.edu.ec