El cariño que inició en la época de estudiantes hoy se encuentra más fortalecido que nunca. Son un ejemplo de perseverancia sin igual.

En las aulas del Instituto Normal Eloy Alfaro, de Cariamanga, cantón Calvas, en la provincia de Loja, se conocieron los jóvenes: Jorge René Loaiza Soto y Nelly Wilmastrid Ruiz Ortega, quienes, atraídos por el apego a la docencia, coincidieron en la misma aula del plantel. Siendo compañeros de estudios, inicia una amistad especial que pronto tocaría las puertas de sus inquietos corazones para dar paso a un inevitable y profundo amor.
Unirse para siempre
Los dos, completamente enamorados y convencidos de que eran el uno para el otro, luego de coronar con éxito sus estudios y de convertirse en profesionales, decidieron unir para siempre sus vidas, a través del matrimonio, el 31 de julio de 1968, iniciando así un camino trazado sobre la base del cariño, la comprensión y el respeto.
En este contexto, la familia Loaiza-Ruiz celebra con alborozo este viernes, 31 de julio de 2026, las Bodas de Arce de las cabezas del hogar: Jorge René y Nelly Wilmastrid, quienes, a lo largo de estos 58 años de feliz enlace matrimonial y una vida eternamente compartida, no solo han forjado un hogar ejemplar, sino que han dejado una huella imborrable en la educación, la justicia y el desarrollo social de la provincia de Loja.
Una educadora con vocación
Nelly Ruiz Ortega, educadora de vocación, dedicó su vida a la formación de varias generaciones que hoy prestan su concurso invalorable a la sociedad, en los más diversos campos profesionales. Su entrega a la docencia la llevó a asumir roles de liderazgo, por ejemplo, en su condición de dirigente de la Unión Nacional de Educadores (UNE), luchó incansablemente por los derechos de los maestros.
Su espíritu gestor se materializó en obras, como la construcción del edificio de la Cooperativa de Ahorro y Crédito «Educadores de Loja», un espacio que sigue beneficiando a sus colegas y a la ciudadanía en general. Su inquebrantable compromiso con la sociedad trascendió las aulas y, a través del Movimiento de Cursillos de Cristiandad, impulsó innumerables obras de bien social.
Asimismo, es una activa dirigente de las mujeres de la comunidad rural, de la UNE-J como jubilada y también ha realizado una activa presencia como socia de la Corporación de Estímulo y Capacitación Integral de la Mujer (Cecim) Loja.
Servicio a la comunidad
Jorge René Loaiza inició su carrera en la docencia y, posteriormente, cursó Derecho, convirtiéndose en un respetado abogado y conjuez. Su servicio a la colectividad lo llevó a ser representante de gremios, asociaciones municipales y cantonales, así como de grupos de regantes, donde veló por los intereses de los agricultores y el uso equitativo del agua.
De igual forma, es diestro para la pluma y, mostrando su inquebrantable amor por la tierra que lo vio nacer: Cariamanga, ha escrito varias obras, donde resalta su historia, sus costumbres y el espíritu de lucha que caracteriza a sus hombres y mujeres.
La misión altruista de Jorge René está presente en los corazones de quienes han sido beneficiarios de su inalterable cualidad. Su visión de justicia y equidad supo compaginar con su vida profesional con el apoyo incondicional a su familia.
La descendencia
Fruto del amor sólido y estable nacieron: Harold René, Jorge Stalin, Fernando Mauricio, Nelly Moraima, Tania Soledad y Geovanny Vladimir, todos profesionales de éxito, con sus familias, nietos y bisnieto, que son el mayor orgullo de la pareja.
Pero, más allá de los títulos y los logros, Jorge René y Nelly han construido un patrimonio invaluable: el ejemplo, demostrando que es posible mantenerse unidos «en la salud y en la enfermedad, en la riqueza y en la pobreza, en la alegría y en la tristeza, en las pruebas de la vida», tal como prometieron hace 58 años.
Hoy, Jorge René Loaiza y Nelly Ruiz Ortega son un faro de valores, respeto y cariño genuino y quienes los conocen los admiran y los quieren profundamente, porque ellos son la viva prueba que el amor, cuando se cultiva con entrega y principios, se fortalece con el tiempo. Su vida es un ejemplo de perseverancia, servicio y amor sin igual, que merece ser celebrada y contada como inspiración para las nuevas generaciones.
PARA SABER
Jorge René Loaiza Soto y Nelly Wilmastrid Ruiz Ortega forjaron una carrera profesional al servicio de los demás.

