Inclusión y educación para todos

Juan es un chico de 13 años, no le ha ido muy bien en el colegio, aunque sabe leer, lee con dificultad, las matemáticas no son su punto fuerte, a veces olvida hasta la tabla del 5, pero si algo bueno le ha pasado en esta esta vida es que sus compañeros siempre lo salvan pasándole los deberes en el último momento; en realidad, sus notas son bajas a pesar de que se sienta frente a sus maestros. Un día, los padres de Juan se preocuparon y  fueron a hablar con los profesores para saber que estaba sucediendo, al llegar al colegio el psicólogo les explicó que le tomaron una prueba y se determinó que Juan tiene Necesidades Educativas Especiales, los padres de Juan pidieron una explicación y el psicólogo les dijo que los alumnos NEE son aquellos que requieren mayor atención durante su periodo escolar, necesitan actividades personalizadas para su estilo de aprendizaje, hay varios tipos NEE y dependiendo de su necesidad se le realizan las actividades. La familia está consciente que, aunque presente NEE tiene las mismas oportunidades que sus compañeros de clase.

El compromiso de la familia con la educación de su hijo es muy importante, deben tener expectativas realistas, estos niños deben ser atendidos de forma que puedan potenciar sus habilidades al máximo.

La inclusión del niño con NEE no solo depende de sus maestros y sus padres, sus compañeros y su entorno inmediato tienen el desafío de dar un trato basado en la equidad y la aceptación a las diferencias.

Nicolay Emanuel Paredes Carrión