En la experiencia ecuatoriana, las consultas populares han sido un procedimiento para medir el grado de aceptación ciudadana de quien las convoca; lo que no es bueno, pues, los mecanismos de democracia directa no han sido creados para ese propósito, sino para que el pueblo soberano disponga a sus mandatarios el rumbo que deben tomar.
Los resultados de la reciente consulta popular (referendo y plebiscito) tienen diferentes lecturas, principalmente por el hecho de que 9 de las 11 preguntas recibieron un rotundo “sí”, mientras que las dos restantes obtuvieron un contundente “no”. Esto implica que el comportamiento del electorado fue diferente al tradicional; pues, hubo discernimiento y un importante sector de la población optó por una alternativa diferente al “todo sí” y al “todo no”.
Lo inobjetable es que, masivamente, los ecuatorianos expresamos nuestro respaldo para reforzar el combate al crimen organizado transnacional, en el marco del conflicto armado interno. La voluntad popular para permitir el apoyo complementario de las FF. AA. a la Policía Nacional, la extradición de criminales de nacionalidad ecuatoriana y las reformas legales de carácter penal que deben aprobarse, representan un verdadero misil disparado directamente al corazón de la red mafiosa que opera en el Ecuador, cuyo brazo político, conforme lo evidencian los casos Metástasis, Purga, Plaga, etc., es el movimiento Revolución Ciudadana.
Gustavo Ortiz Hidalgo
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