Espejo y el periodismo

Cuando Eugenio Espejo, el 5 de enero de 1792 publicó el primero número del periódico “Primicias de la Cultura de Quito”, lo hizo en condiciones bastante precarias, pues, sus ideas libertarias no comulgaban con la política peninsular que esperaba perennizarse en las distintas colonias americanas.

Se conoce que el periódico de Espejo alcanzó solamente a siete ediciones, por las retaliaciones y encarcelamiento del que fue objeto por parte de los españoles; sin embargo, el valeroso trabajo del prócer independentista sería una semilla fecunda que, a futuro, daría una muy buena cosecha. Eugenio Espejo es considerado como el pionero del periodismo ecuatoriano que celebra su día clásico el 5 de enero.

En primera instancia, el periodismo fue solamente escrito, luego, se abrirían otras rutas para llegar con las informaciones a todos los sectores de la ciudadanía a través de la radio, más tarde la televisión; ahora mediante internet y las redes sociales, de manera que, en cuestión de segundos, sabemos qué ocurre en el mundo.

En un principio, los periodistas fueron personas empíricas amantes de buscar la información para comunicarla a los demás; ahora, el periodismo es una actividad de alta formación profesional en centros universitarios, con titulaciones que van más allá de las maestrías y doctorados, haciendo del periodismo una verdadera ciencia.

Ser periodista significa estar comprometido con la verdad y defenderla cueste lo que cueste. Dentro de esta perspectiva, hemos sido testigos de cómo gobiernos que se creen dueños absolutos de la verdad, de manera frontal han atacado a los periodistas y medios de comunicación, tanto en nuestro país como en el exterior. Baste recordar lo ocurrido con el 30 S y sus connotaciones por las informaciones que de ello devino. Un periodista y el medio de comunicación para el que trabajaba fueron enjuiciados y sentenciados con penas y multas inconcebibles, por jueces que solamente obedecían a quien detentaba el poder. Claro, recién se ha hecho justicia a través de organismos internacionales, pero el mal ya se ocasionó.

El periodismo es una profesión apasionante pero recargada de problemas y dificultades cuando se trata de defender la verdad. Muchos han pagado su “osadía” hasta con su vida.

Darío Granda Astudillo

dargranda@gmail.com