Uno de los mayores inconvenientes es el presupuesto cuando la ciudadanía se ve empujada a adquirir bidones, alimentos preparados. Se refiere a trastornos.

Los 70 barrios de la ciudad de Loja, este miércoles, 16 de julio de 2025, llevan 15 días ya sin el suministro de agua potable. La situación, a decir del escritor y poeta lojano, Carlos Santiago Quizhpe Silva, origina un efecto colateral que lo describe en varios pasos.
Molestias en la ciudadanía
En los diferentes sectores lojanos, las molestias suben de tono, principalmente por lo dilatado de los cortes del líquido vital y también por la forma de distribución por medio de los tanqueros y camionetas cisternas, que no llega a todos los hogares.
Carlos Santiago habla que la escasez de agua pasa factura a los locales de atención al público, como restaurantes, juguerías y cafeterías, cuyo desenlace ha sido la quiebra.
Como segunda secuela están los casos de trastornos de ansiedad e irritabilidad en la población que impacienta a las personas, incluso hasta las más sosegadas.
También comenta que un tercer efecto colateral es no poder conciliar el sueño, principalmente porque la mayoría de la población se encuentra expectante y a la espera que se reanude el servicio del líquido vital.
Otra de las consecuencias es destinar un presupuesto, con el que muchas veces no se cuenta, para comprar agua, comida, vajilla desechable, paños húmedos, fármacos para conciliar el sueño, perfumes para disimular los días sin ir a la ducha.
Remoción del alcalde
Asimismo, Carlos Santiago Quizhpe considera otro problema que afecta a la comunidad lojana es el tema remoción del alcalde, Franco Quezada Montesinos, que está pendiente de la suerte que corra en el Tribunal Contencioso Electoral (TCE), el cual deberá pronunciarse sobre si continúa en el cargo o archiva el proceso.
- PARA SABER
El servicio de agua es intermitente en la urbe desde hace más de tres meses.