Hechos violentos y pagar ‘peaje’ son parte de los problemas en el lugar.

En la ciudadela Víctor Emilio Valdivieso, conocida como Tierras Coloradas, la comunidad está preocupada por la presencia de personas que consumen alcohol y otras sustancias en espacios públicos a cualquier hora. Hasta el momento, las autoridades no han encontrado una solución a este problema.
Días atrás se hizo público un video en el que un conductor es amenazado por dos personas que le piden dinero. Ante la negativa del conductor, deciden romper una de las ventanas del automóvil, causando un daño valuado en aproximadamente 240 dólares.
Los conductores afirman que, especialmente por las noches, la situación se vuelve más complicada y algunos incluso creen que es necesario suspender su servicio, sobre todo por las noches, debido a la falta de apoyo de la fuerza policial.
En relación a este tema, Diego Guerrero Ordóñez, gerente del Consorcio de Transportistas Urbanos de Loja, menciona que no se puede perjudicar a los residentes por las acciones de personas problemáticas.
«Vamos a ayudar al propietario del vehículo a reemplazar el vidrio, pero también insistiremos en que la Policía Nacional realice los controles correspondientes, priorizando las acciones durante la noche», revela Guerrero. Además, solicita que se reabra la Unidad de Policía Comunitaria (UPC) en la zona.
Hasta el momento, se han reportado daños en cinco vehículos en lo que va del año.
Detalles
Otras situaciones también preocupantes se presentan en el lugar. Un residente, que prefiere mantener el anonimato, comenta que prácticamente se necesita dinero para caminar por la zona, ya que algunas personas que consumen alcohol u otras sustancias se acercan a pedir dinero.
Esta situación es corroborada por el párroco del lugar, el padre Pablo Gonza, quien considera que es necesario controlar la venta de alcohol en las tiendas y la presencia de drogas en otros espacios. «Tanto la Policía como el Municipio de Loja realizan controles insuficientes, por lo que incluso personas de otros barrios acuden al sector para consumir alcohol», revela.
El padre Gonza insiste en que hay muchas personas que se acercan a pedir dinero y que intimidan a los transeúntes. «Es una situación complicada y se debe buscar una solución», alega. Propone que se reclute a estas personas y se les obligue a realizar trabajos comunitarios, como limpiar la gran cantidad de basura que se acumula en la zona.
Adicional a lo mencionado, el morador del barrio, incluso cuenta que están llegando personas más conflictivas que encaminan a los jóvenes a delinquir.
DÍGITO
5 Unidades de transporte urbano han sido afectadas por libadores.