El túnel de Chichaca, de 62 metros de longitud, fue construido a mano

La obra fue construida por obreros y gente de Chuquiribamba, en un tiempo de 18 años.

El túnel en la actualidad constituye un atractivo turístico.
El túnel en la actualidad constituye un atractivo turístico.

El túnel de Chichaca es una perforación manual realizada en roca viva, con dinamita y rudimentarias herramientas, en una longitud de 62 metros. La construcción demoró aproximadamente 18 años.

A cinco minutos de Trapichillo

La obra fue ejecutada en las décadas de 1940 y 1950, del siglo anterior, por gente de Chuquiribamba. El túnel se encuentra en el barrio Chichaca, en Taquil, en el cantón y provincia de Loja, a cinco kilómetros de Trapichillo, en Catamayo.

No hay documentos que informen sobre la construcción, en el siglo anterior, de la carretera que une Chuquiribamba con Catamayo, ni del túnel que se encuentra en esta vía. La memoria colectiva y la tradición oral recuerdan que en la década de 1930 Loja comienza la construcción de sus carreteras para unirse con la Sierra y la Costa, y Chuquiribamba no se queda al margen, aunque se tenga que hacer en forma manual.

La idea de construir la vía Chuquiribamba – Catamayo nace de Carlos Jaramillo Armijos, cuando, por segunda ocasión, se desempeñaba como teniente Político, en 1934. 

‘Comité de Vialidad’

En 1939, el padre Manuel Ignacio Romero, con un dinámico grupo de pobladores, organiza un ‘Comité de Vialidad’, dirigido por mujeres, cuya presidenta fue Rosa E. Jaramillo de Galarza; vicepresidenta, Natividad Reinoso de Bastidas, y secretaria, Dolores Jaramillo E., cuyo apoyo lo recibieron de los profesores Leoncio Jaramillo, Deifilio Sinche, Pompilio Reinoso, entre otros.

El ‘Comité de Vialidad’ se dirige al presidente de la República, Aurelio Mosquera Narváez, y al ministro de Obras Públicas, solicitando estudios para la construcción de la vía, pedido atendido. El 7 de agosto de 1939, más de un millar de personas, portando barretas, picos y palas, desde las primeras horas de la mañana, empezaron el trabajo.

Acudió gente de todos los barrios y junto a ella los músicos de la “banda del pueblo”: Miguel Isaías Sinche, Roberto Granda, Teófilo Granda, Víctor Granda, Apolinario Sinche, José María Pucha, entre otros, que pusieron la nota alegre en el trabajo.  

El primer día abren la trocha hasta Pucarín, más de un kilómetro de distancia desde Chuquiribamba al sur.  Posteriormente, continúan las mingas cada 15 días y al cabo de algunos años el ramal de la carretera avanzó algunos kilómetros, pero, lamentablemente este sueño no se pudo cristalizar pronto.

Peña frena la obra

Cuando faltaban pocos kilómetros para llegar a Trapichillo, en Catamayo, en Chichaca se obstaculiza el avance de la carretera por la presencia de un promontorio de roca viva, muy parecido a la Nariz del Diablo, en Alausí. La gente rompe lentamente la peña con dinamita y luego de algunos años de duro trabajo logra perforar 62 metros de longitud y dar paso al primer vehículo, en 1957. La construcción de la carretera y el túnel duró cerca de 18 años.

Nixon Ortega Salinas, actualmente maestro jubilado, dice que su padre, Alfredo Arnoldo Ortega Silva, trabajó algunos años en el túnel, sin que existiera compañía constructora, ni presupuesto estatal, todo se hacía con colectas y esfuerzo propio del pueblo.  El sacerdote de la parroquia, el teniente político y más autoridades buscaban los recursos económicos en todos los barrios, así como organizaban cuadrillas con gente voluntaria que hacía turnos semanales para trabajar.

Hugo Jiménez, Polibio Curipoma, Julio Granda, Fernando Fernández, de Chuquiribamba, y Alberto Salinas, Floro Salinas Ordóñez y Segundo Silva, de Chantaco, trabajaron en el túnel.

Transporte hacia Portovelo

Segundo Ramón, chofer profesional lojano, puso a disposición su camión para, cada 15 días, llevar a los negociantes desde Chuquiribamba a Portovelo y viceversa, con productos de la zona para abastecer los mercados de Portovelo y Zaruma. Esta frecuencia de transporte se mantuvo por muchos años.

Ahora, esta carretera la usan los agricultores de Gonzabal y Chichaca, de Taquil, y los de Chantaco y Chuquiribamba que llevan sus productos a Catamayo o a la Costa. (Eduardo Pucha Sivisaca)

VOZ

“De niño conocí el túnel que aún lo estaban construyendo.  Pasé acompañando a mi madre que era profesora en Chuquiribamba”,

Glauco Cortés

“Cuando era niña pasaba por el túnel. Con mi burrito bajaba desde Carmelo a La Toma”,

Elvita Reinoso

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