El sol es amarillo y Noboa tiene los cojones bien puestos

Desde hace tiempo pensaba que el sol era amarillo ¿Por qué? Porque si el sol sale lo vemos amarillo, así nos dijeron o así nos enseñaron. Hace aproximadamente dos meses la duda entró en mí. Googleé, ¿qué encontré? El Sol parece ser amarillo cuando se ve desde la Tierra debido a la dispersión de la luz en la atmósfera terrestre. Sin embargo, en realidad emite luz blanca, compuesta por una mezcla de todos los colores del espectro visible. Tantos años engañado.

Hay varias razones para explicar por qué pensaba como pensaba, una de ellas aparece en el libro”Thinking, Fast and Slow”. Daniel Kahneman explica nuestros sistemas de pensamiento: el rápido e intuitivo, y el lento y deliberado. Nos enfrenta a la realidad de que, a menudo, nuestras decisiones están influenciadas por sesgos cognitivos y emocionales. ¿Qué tiene que ver esto con mi creencia del sol? pues bueno que, si lo vi amarillo, es amarillo. Si me gusta que sea amarillo, es amarillo. Si la mayoría piensa que es amarillo, es amarillo. Si no me gustaría que sea de otro color, es amarillo. Es decir, generalmente, el sistema de pensamiento rápido e intuitivo, que no es el reforzado y racional, es el que prefiere aparecer.

¿Qué tiene que ver esto con la política? En realidad, bastante. ¿Racionalizamos la política? no necesariamente, de hecho, solemos quedarnos con la primera impresión y con lo que nuestros sesgos refuercen. ¡Ay el presidente es joven y guapo! Seguro será buen presidente. ¡Ay el presidente es millonario! Seguro creará empleo. Ahora, vamos con temas un poco más complejos: por ejemplo, ¡Ay el presidente sacó a los militares a las calles! Seguro la criminalidad baja y estaremos en resguardo. ¡Ay el presidente se metió a la embajada mexicana! Ergo ¡Qué cojones que tiene el presidente! Puro cerebro automático e irracional.

Conclusión, hay que entender que el sol es blanco y que lo que hace Noboa es violar el derecho internacional, pensar en él y su consulta y el reforzamiento del arquetipo bukeliano. No en las relaciones comerciales y diplomáticas que le convienen al país. En teoría, política internacional, el realismo explica que un país actúa como es su gobernante, en este caso la política es torpe con mayúsculas. El derecho, las reglas, en este caso internacionales son para promover la sana convivencia, para proteger a cualquier persona, guste o no, hasta a Glas. Quien las viola es un Dios o un animal, diría Aristóteles, porque vive fuera del derecho y aquí no hay Dioses.

Pablo Ruiz Aguirre

pabloruizaguirre@gmail.com

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