Se habla de un exceso de personal en la institución lojana y que es necesaria una reingeniería. Casi no quedan fondos para la ejecución de nuevos proyectos.

El Municipio de Loja tiene alrededor de 2.750 funcionarios, entre empleados y trabajadores, cantidad considerada por entendidos como excesiva y que la entidad debe cancelar un valor global mensual de aproximadamente dos millones de dólares. Si bien se considera aquello un problema, concejales, como Patricio Lozano, manifiestan que ello no es nuevo. Se habla también de una reingeniería y valoración.
Más del 50% para gasto corriente
Patricio Lozano Lozano cuenta que, cada año, 44 millones de dólares, de los 75 millones del presupuesto del Ayuntamiento, son empleados para el pago del personal, es decir, más del 50% en gasto corriente. Luego se tiene que adquirir suministros para agua potable, para pavimentar las vías, mantenimiento de las máquinas, gasto operativo, quedando, al final, un valor de aproximadamente 4’700 mil dólares para inversión dentro del cantón Loja.
El edil informa que, de estos 4’700 mil dólares, 1’300 mil es para el sector rural, resultando un poco más de tres millones para inversión dentro del cantón Loja para atender, por ejemplo, los problemas de agua potable, infraestructura vial y otros nuevos proyectos, frente a los recursos económicos que quedan, “hay una enorme preocupación”, dice.
Respecto al número ideal de funcionarios, el edil plantea: realizar una consultoría técnica para determinar la cantidad, que el nuevo alcalde, electo en 2023, defina un modelo de gestión relacionado con la informática y la digitalización para el pago de los diversos servicios, con ello se reduce el número de personal y de los cerca de tres mil de ahora probablemente se necesitaría unos 1.900 empleados.
Un problema estructural
El concejal aclara que el problema exceso de personal no es puntual del Municipio de Loja, sino a nivel del país, esto es, la estructura así está definida y que mucho tiene que ver “con el tema clientelismo y pago político de quienes asumen las alcaldías, llenando de personal a los municipios”.
Considera una solución a largo plazo introducir una reforma al Código de Ordenamiento Territorial (Cootad) para limitar el gasto corriente en los municipios del país. Ello lo puede hacer la Asamblea Nacional. En tanto que una posible salida a corto plazo sería aplicando un modelo de gestión, por ejemplo, de los 2.750 empleados, que se queden fuera unos 750, entonces, con los dos mil que siguen se buscaría la excelencia, a través de una responsable asignación de funciones.
Agrega que, de los dos mil servidores habrá gente que se niegue a dar un buen servicio a la ciudadanía, siendo ello un justificativo para aplicar la norma, esto es, someterlos a una evaluación y luego sí liquidar. “No es lo mismo liquidar mil personas, que cinco o 10 que no desean trabajar, con esto se mejorará el servicio”.
Pero, ¿qué hacer con los 750 empleados restantes? El edil es consciente que no se puede echarlos a la calle por los derechos que tienen y por los pagos por concepto de indemnizaciones, sino que estos sean reubicados en nuevos servicios municipales que bien podría crear la entidad, “solo se necesitan decisiones políticas y buscar gente que pueda ayudar, ello lo puede hacer un estudio técnico”.
Asignación presupuestaria mínima
La alcaldesa encargada, Patricia Catalina Picoíta, reconoce que hay personal en demasía en la institución frente a una asignación presupuestaria que es mínima y de allí que es partidaria de optimizar el recurso humano para no pagar cada mes una alta suma de dinero en sueldos.
“Hay departamentos que tienen demasiados (empleados) que no hacen nada. No queremos echar funcionarios, sino que es necesario optimizar”, insiste la alcaldesa encargada.
En criterio del jurisconsulto lojano, Patricio Valdivieso Espinosa, es necesario valorar al personal que cuenta la entidad municipal porque hay gente “muy capaz que está ubicada en ciertas dependencias que no puede producir o potenciar su verdadero conocimiento. Es necesario establecer cuánto puede dar cada funcionario y reubicarlo de manera adecuada para mejorar la prestación de servicios municipales”.
Comenta, por ejemplo, que en dependencias hay conserjes con títulos de abogados, cuando a estos se los puede trasladar al sistema de coactivas para no contratar empresas externas para “que nos den cobrando, sino hacerlo con nuestra gente”.
Señala que debería efectuarse una reingeniería para reubicar de manera adecuada a los empleados, a los otros capacitarlos y valorar el personal que existe para manejarlo de la mejor manera.
El jurisconsulto manifiesta que no se puede llegar al Municipio con las intenciones de despedir a los servidores porque “eso es, en primer lugar, inhumano y segundo que se origina un problema legal inmanejable y crea un inconveniente social, por eso se debe hacer una reingeniería”.
LA VOZ
El problema exceso de personal no es puntual del Municipio de Loja, sino a nivel del país…”,
Patricio Lozano Lozano, concejal del cantón
Hay departamentos que tienen demasiados (empleados) que no hacen nada”,
Patricia Catalina Picoíta, alcaldesa encargada
No se puede llegar al Municipio con las intenciones de despedir a los servidores porque ello, en primer lugar, es inhumano…”,
Patricio Valdivieso Espinosa, jurisconsulto lojano
DÍGITO
Alrededor de 75 millones de dólares es el presupuesto anual del Municipio de Loja y de ese valor un 50% se emplea para gasto corriente.