El consumo masivo de contenido, un arma de doble filo inevitable

El cómo manejar toda la información que tengo al alcance ha sido algo que me ha angustiado desde que tengo conciencia de mis acciones. Y no ha pasado mucho tiempo desde entonces, pues apenas y estoy entrando a la temprana adultez. Pese a no haber presenciado varios cambios como otras generaciones, me arriesgo a decir que también atestigüe el cruce de la frontera hacia los medios de difusión masiva, y al igual que aquellos que no son contemporáneos míos, aún sigo acostumbrándome.

En toda nuestra historia como humanidad hemos acumulado una gigantesca cantidad de información y conocimiento, sin embargo, desde principios de siglo viene aumentando a un ritmo monstruosamente más rápido debido a la facilidad de consumirla y de alimentar a la red interconectada de datos que es internet. He aquí donde considero que entra el rol y reto de nuestras generaciones: al ser un momento histórico sin precedentes.

Es la consciencia sobre nuestro contexto y los beneficios que generan el saber consumir responsablemente todas nuestras fuentes de información las que deben ser tomadas en serio por autoridades, docentes, alumnos, padres y profesionales; para avanzar con paso firme hacia un futuro en constante cambio. Todavía hay mucho trabajo por delante en materia de educación para alcanzar estos objetivos, pero para ser efectivo, debe ser en conjunto entre todos quienes conformamos la comunidad educativa.