El ajuste por el IVA

Aunque toda la atención está puesta en la reacción internacional y de la OEA por la incursión en la Embajada de México para detener al Jorge Glas antes que huya a reunirse con los demás, conviene repasar el criterio ciudadano sobre el ajuste por el IVA.

Dicho ajuste o impuesto que debemos pagar por la seguridad y el bienestar, ha servido para la especulación y el caos de precios. La metida de mano al bolsillo de los ciudadanos abre un espacio de duda si la medida era la correcta. Criterios advierten que siendo un impuesto regresivo habrá menos ventas y si suma que la economía del país se desacelera en su crecimiento, entonces habrá crisis.

Además, no es tan cierto que el IVA es un tributo o impuesto que solo afecta a ciertos productos de la canasta básica, si consideramos que ya sobrepasa los 780 dólares y en otras ciudades como Loja, donde todo es caro, está por superar los 800 dólares. Aclarando que de los 359 productos de la canasta 208 ya están con el IVA, consecuencia del efecto cascada que irremediablemente tiene que darse y por partida doble: ajuste del gobierno al pueblo; y ajuste del pueblo a su escasa economía, porque es en definitiva quien paga los platos rotos, es el último que debe afrontar la cadena especulativa de precios, impacientándose por la forma y el método para construir “un nuevo Ecuador”.

De todas maneras, pese a los pro y contras del tributo que se nos exige pagar a los ecuatorianos y porque hay que construir o reconstruir el país, existe apoyo y optimismo ciudadano, esperando que con el ajuste por el IVA se logre disminuir la inseguridad, retomar la tranquilidad, mejorar la economía, en síntesis, ganar la guerra a la mafia enquistada en todos los poderes del Estado. La tarea no es fácil, pero si el gobierno no es capaz de devolverle aquello a los ecuatorianos, habrá fracasado. Y algo tendrá que suceder.

Adolfo Coronel Illescas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *