Ellos están implicados en el presunto delito de armas de fuego, municiones y explosivos no autorizados.

En uno de los centros de Privación de Libertad de Personas Adultas en Conflicto con la Ley, de la provincia de Guayas, Miguel L. I. y Carlos V. T., de 24 y 26 años y de la provincia de Los Ríos y de nacionalidad colombiana, en su orden, cumplirán la medida cautelar de prisión preventiva por el presunto delito de armas de fuego, municiones y explosivos no autorizados.
Miguel L. I. y Carlos V. T., quienes se movilizaban en una motocicleta negra, marca Shineray, fueron detenidos por la Policía Nacional, emplazada en la provincia de Loja, el martes, 22 de octubre de 2024, a eso de las 18:30, en las avenidas Nueva Loja y Guayaquil, luego de una persecución que se generó cuando ellos no acataron la orden de los uniformados de detenerse.
La evasión de Miguel L. I. y de Carlos V. T. a la Policía Nacional fue porque uno de ellos portaba en la pretina de su pantalón una pistola semiautomática, marca Pietro Beretta, calibre 7.65, de fabricación italiana, con 12 balas en su cacerina o cargador; ninguna de las dos personas tiene los permisos para la tenencia y el porte de armas de fuego.
Encontraron varias balas
Pero, la Policía Nacional no solamente encontró esa pistola sino una gran cantidad de balas que Miguel L. I. y Carlos V. T. tenían escondidas en la casa en donde ellos estaban alojados y está ubicada en el centro norte de la localidad; la munición, de diferente calibre, fue decomisada por los uniformados y es la prueba de ese presunto delito por el cual serán juzgados.
La audiencia de calificación de flagrancia y formulación de cargos a Miguel L. I. y a Carlos V. T. fue el miércoles, 23 de octubre de 2024, a las 15:15, en la Unidad Judicial Penal, en donde la Fiscalía de Flagrancias exhibió al juez los indicios que la Policía Nacional recogió de ese presunto delito y pidió la prisión preventiva, medida cautelar que fue admitida por el funcionario.
Miguel L. I. y Carlos V. T. pidieron el ‘pase’ a otro centro carcelario porque al pertenecer al grupo de delincuencia organizada (GDO) ‘Los Choneros’ temían por sus vidas si ellos se quedaban en la cárcel local, en donde la mayoría de reos serían del GDO ‘Los Lobos’; el traslado fue admitido y de esa manera la justicia salvaguardó la integridad de los dos procesados de 24 y 26 años de edad.
PARA SABER
Uno de ellos anduvo armado, pero la Policía Nacional los detuvo y evitaron que cometan algún delito contra la vida.