Discriminar

En términos generales discriminar se relaciona con un trato desigual a una persona o colectividad por motivos raciales, religiosos, políticos, sexuales, edad, condiciones físicas o mentales, entre otros. La discriminación tiene muchas formas y expresiones que se manifiesta en diferentes ámbitos en la vida de los individuos existe cuando se trata a una persona de modo diferente según categorías sociales. La exclusión del otro y las actitudes ante la diferencia o marginación están siempre conectadas con connotaciones negativas hacia el grupo diferenciado de la mayoría, sometiéndoles a discriminaciones o diferencia de trato. El Comité de las Naciones Unidas sobre derechos económicos, sociales y culturales señala que la discriminación socava el cumplimiento de los derechos de una proporción significativa de la población mundial, enfrentando a los grupos y personas más vulnerables a la desigualdad socioeconómicas, culturales o políticas. El Comité de Derechos Humanos del Sistema de Naciones Unidas la define como: “Cualquier distinción, exclusión, restricción o preferencia u otro trato diferenciado que se base directa o indirectamente en motivos prohibidos de discriminación y que tenga la intención o el efecto de anular o menoscabar el reconocimiento goce o ejercicio en igualdad de condiciones de derechos humanos y libertades fundamentales en el ámbito político, económico, social, cultural de todas las personas”.

La discriminación históricamente ha construido simbólicamente en la memoria colectiva barreras que permiten visualizar brechas que se manifiestan en acciones discriminatorias multifacéticas, actitudes negativas ante la diferencia y dimensiones que pueda llegar a extenderse con el no reconocimiento de los derechos fundamentales, libertades o dignidad de todas las personas. Discriminar podría ser una de las principales fuentes de la desigualdad, relegando al otro a la marginación o a la exclusión, en contraposición al principio de no discriminación, la esencia de la universalidad de los derechos humanos.

Santiago Pérez Samaniego

Twitter: @santiagojperezs