Compromiso democrático

Como suponíamos la elección presidencial de este 07 de febrero fue atípica, las fuerzas políticas se midieron en un proceso electoral donde se vio una gran participación ciudadana, existieron también muchas sorpresas por parte de los partidos tradicionales y un recambio generacional marcado que refresca positivamente a la política nacional. Viendo el panorama de cara a una segunda vuelta y sin conocer hasta la fecha quien será el candidato que enfrente al correísmo, cabe resaltar que el escogido por el pueblo sea de la corriente que sea tendrá un panorama complejo para acaparar la simpatía del electorado. El diálogo, entendimiento y espíritu democrático serán la clave para frenar al populismo y redireccionar gran parte de las bases de los partidos hasta ahora contrarios para alcanzar un número suficiente que permita frenar el acceso de extremistas al poder. 

Existen ejemplos claros donde fuerzas políticas antagónicas ideológicamente vieron la necesidad de unir fuerzas y dejar a un lado sus intereses partidistas a favor de un compromiso compartido con la democracia. En 2016, los conservadores austríacos respaldaron al candidato del Partido Verde Van del Bellen para evitar la elección del candidato Hofer de la extrema derecha. En 2017, el candidato francés conservador Fillon animó a sus partidarios a votar por el candidato de Centro Izquierda Macron para evitar que la extrema derecha de la mano de Le Pen alcanzara el poder.

En Ecuador, actualmente la discusión no se centra en la derecha o izquierda, nos enfrentamos a peores males como son el populismo, autoritarismo o la demagogia.  Las fuerzas políticas en un compromiso con la democracia deben dejar a un lado egos e intereses partidistas, recordando que los partidos y sus líderes son los custodios naturales de los intereses de la democracia.

Santiago Pérez Samaniego

Twitter: santiagojperezs

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