Escribo para mañana, cuando después de este baratijo de ofertas, los vendedores de ilusiones habrán callado sus altoparlantes y nosotros la “voz de Dios” habremos quedado sordos, ciegos, mudos. Sordos de tanta bulla, ciegos de increíbles Tik-Toks y mudos de espanto. Dicen, que con la misma lana del perro se cura el susto. No gracias, estamos hasta la coronilla con este pasmo electorero.
¿Y ahora? ¿Habremos atinado una por lo menos? ¿Quizás para alcaldes o para concejales o con las justas para los miembros del CPCCS y si no fue para ellos, talvez en la Consulta Popular?
De todas formas, yo creo, que así hayamos acertado, seguiremos igual o talvez atinamos “como niuna”.
Seguiremos igual porque con el derecho que tenemos al Azhaimer político, elegimos al que convencía con baratijas, pero no reunía las condiciones mínimas ni académicas ni intelectuales ni morales. El so llamado pueblo es mal elector.
Si tuvimos suerte y pegamos una, gracias a Dios, mantendremos la esperanza.
Algunos candidatos desconocían las competencias del cargo al que aspiraban. De todas formas, la suerte está echada.
Si ganó el Sí en la Consulta Popular, ¿Estará la Asamblea dispuesta a realizar las enmiendas a la Constitución? ¿Qué opina?
Este show electoral costó caro. ¿Tendremos talvez, narcoalcaldes, narcoprefectos, narcoconcejales? Parece que la narcodemocracia nos llega con “bendición oficial”.
Despertemos, no para volvernos a dormir, sino para protestar y reclamar nuestros derechos.
Jaime Vinicio Meneses Aguirre