El cerebro de los humanos es una fábrica constante de ideas, a cada segundo creamos pensamientos que, de una u otra forma, obligan a nuestro organismo a reaccionar, ya sea para bien o para mal. Como sabemos el cuerpo es uno solo, una conexión milimétrica de todos los órganos con el cerebro, por medio del sistema nervioso. Esa conexión del cerebro con el resto de elementos es el factor desencadenante para proveernos de salud y bienestar, o, por el contrario, de enfermedades y dolor. “El cuerpo se manifiesta de acuerdo a nuestros pensamientos” por ello debemos entender lo importante de controlar para que no se cree cualquier tipo de pensamiento. Pero hay un asunto mayor ¿sabemos nosotros cuánto de lo que pensamos o ideamos se cumple?, sobre todo cuando el pensamiento es negativo, la respuesta es el 0.99%, es decir casi nada. Hay ocasiones de disgusto o enojo donde todo el día pasamos imaginando “posibles situaciones” de cómo se desenlazaría ese problema, imaginamos miles de escenarios y de acciones, situaciones que llegado el momento de la verdad, casi ninguna de ellas se cumple. Pero nosotros, por nuestros pensamientos, hemos estado haciendo que el cerebro segregue sustancias dañinas al resto de órganos. Somos número uno para autoflagelarnos, lo malo, si seguimos así, en corto tiempo, tendremos manifestaciones negativas en algunas partes de nuestro organismo, por eso ¡hay que controlar nuestros pensamientos!
Hernán Yaguana Romero
hayaguana@utpl.edu.ec