Carlos Vinueza Mencías sirvió 41 años a la educación lojana

Cumplió las funciones de maestro y supervisor. Recibió varios reconocimientos. Está jubilado.

Carlos Vinueza, quien ocupó también el cargo de jefe de la División de Supervisión Provincial, opina que sin esfuerzo alguno no resplandece el mérito.
Carlos Vinueza, quien ocupó también el cargo de jefe de la División de Supervisión Provincial, opina que sin esfuerzo alguno no resplandece el mérito.

Carlos Alfredo Vinueza Mencías, en sus más de cuatro décadas al servicio de la educación lojana, se preocupó porque la niñez reciba la mejor enseñanza, aportando así a la formación de varias generaciones, tomando como referente a la trilogía maestro, alumno y padre de familia.

Desempeñó por 14 años la docencia y 27 como funcionario de la Dirección Provincial de Educación de Loja, en su condición de supervisor. Más que un maestro, se consideró un amigo y guía permanente de sus educandos.

Como asesor técnico-pedagógico de los docentes de Loja y la provincia, los orientó para que asuman retos en su vida profesional y también para que, a través de sus enseñanzas, cumplan con el apostolado de ser maestros por vocación.

Oriundo de la provincia de Imbabura

Nace en la parroquia San Pablo del Lago, del cantón Otavalo, en la provincia de  Imbabura, el 19 de marzo de 1951.  Cursa su educación primaria en la Escuela Fiscal ‘Leopoldo N. Chávez’; la secundaria en el Colegio Nacional ‘Otavalo’, donde permanece dos años lectivos.

Posteriormente, su familia se traslada a Quito. Aquí continúa su formación secundaria en el Colegio Normal Experimental ‘Juan Montalvo’, institución dedicada a la formación de maestros normalistas y que le otorga, en julio de 1971, el título de Bachiller en Ciencias de la Educación.

El Ministerio de Educación, en diciembre del mismo año, le extiende el nombramiento de profesor en la Escuela Fiscal ‘Federico González Suarez’, de Chuquiribamba, del cantón y provincia de Loja. Luego, va a otros planteles lojanos, brindando sus enseñanzas y sembrando valores en  los niños. Así transcurren 14 años.

En 1988, ingresa a la Universidad Nacional de Loja (UNL), Facultad de Filosofía y Ciencias de la Educación, a la Escuela de Psicología Educativa y Orientación Vocacional, Especialidad Psicología Infantil  y Educación Parvularia, y culmina en mayo de 1992 con la obtención del título de licenciado en Ciencias de la Educación, especialidad Psicología Infantil y Educación Parvularia. Además, fue declarado el mejor egresado de la primera promoción de educadores parvularios de la provincia de Loja.

En 1986, participa en el concurso de méritos y oposición para ocupar el cargo de supervisor provincial de Educación del nivel pre-primario y, luego de triunfar, se posesiona en el cargo, cumpliendo con los postulados de una educación de calidad y calidez en su función de asesoría técnico-pedagógica de maestros, por el lapso de 27 años. Recorrió los 16 cantones de la provincia.

Obtiene un doctorado en la UNL

La UNL, en febrero de 2002,  le otorga el título de doctor en Ciencias de la Educación, Mención Administración Educativa, cuyos conocimientos le permiten armonizar criterios  y solucionar problemas a lo interno de la Dirección Provincial de Educación, así como en el ámbito de su competencia en los planteles a su cargo, brindando apoyo y asesoría en todos los procesos contemplados en el nuevo modelo de gestión educativa e implementados por el Ministerio de Educación y Cultura (MEC).

Mediante acuerdo ministerial, de agosto de 2004 hasta junio de 2005, ocupó el cargo de director Provincial de Educación, en cuyas funciones, desempeñadas con profesionalismo, mejoró la calidad educativa, a través de capacitación docente y profesional para los maestros de todos los niveles

De igual manera, las diferentes comisiones dieron cumplimiento a disposiciones ministeriales, poniendo énfasis en costos de la educación particular  y velando porque los procesos administrativos y técnico-pedagógicos de directivos, maestros y estudiantes coadyuven en la formación integral, espiritual, solidaria y humana de niños y jóvenes.

Su aporte a la educación lojana fue reconocido a través de acuerdos, placas, condecoraciones y medallas. El 30 de enero de 2012, luego de cumplir 60 años de edad y 41 de servicio al magisterio lojano, se acoge a los beneficios de la jubilación.

“Llevo en mi mente y corazón los sentimientos de alegría y nostalgia, luego de haber sido parte de ese noble magisterio, que constituye la fuerza impulsora del progreso, semilla de inquietudes y paradigma de luchas y victorias por la salvación de la Patria”, manifiesta.

La familia de Carlos Vinueza

Carlos Vinueza contrae matrimonio con la dama lojana y también maestra, Enma Isabel Vaca González, con quien procrea tres hijos: Juan Carlos, Patricia Maribel y Diego Fernando, casados con Karina Ortega C., Carlos Muñoz N. y Sayde Loyola L., respectivamente. Son sus nietos  Arianna Michelle, Carlos German, Juan Diego Vinueza Ortega; Kevin y David Muñoz Vinueza;  y Sayde Osmara, Diego Fernando y Fernando Jesús Vinueza Loyola, y Derek Andrés Vargas Vinueza, su bisnieto.

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