La presidenta del barrio expuso ante el Cabildo graves afectaciones estructurales y sanitarias, y solicitaron una intervención técnica integral para garantizar condiciones dignas de vida.

Moradores del barrio El Plateado acudieron la mañana del jueves 29 de enero de 2026, al Municipio de Loja para exponer, en sesión ordinaria de Cabildo y mediante comisión general, las problemáticas que afectan a su sector. La intervención estuvo a cargo de Carmen Oviedo, presidenta del barrio, quien durante poco más de diez minutos detalló las principales demandas de la comunidad.
La exposición fue respaldada por varios vecinos, quienes portaban carteles y coreaban consignas como “Barrio El Plateado presente” y “queremos soluciones”.
Problemas persistentes
El barrio El Plateado, ubicado al occidente de la ciudad de Loja, enfrenta desde hace varios años asentamientos del suelo provocados por filtraciones de agua y la falta de mantenimiento del sistema de alcantarillado sanitario, situación que ha afectado a numerosas viviendas.
“No estoy aquí a título personal, estoy aquí representando a todo un conglomerado del barrio El Plateado, a cada uno de los vecinos y vecinas que nos hemos visto afectados por un proceso de olvido a lo largo de los años”, expresó Oviedo durante su intervención.
La dirigente señaló que el sector atraviesa una “situación objetiva, real y verificable”, con riesgos estructurales, sanitarios y humanos que vulneran el derecho al buen vivir, el cual, afirmó, no está siendo garantizado.
Riesgos sanitarios y sociales
Oviedo informó que las viviendas del sector presentan tres problemas principales: la filtración permanente de agua potable, la inexistencia de un sistema de alcantarillado pluvial y el colapso total del alcantarillado sanitario en todo el barrio.
Indicó que estas condiciones no son recientes, sino que se mantienen desde hace más de 14 años, lo que ha generado factores de riesgo estructural, focos de afectación sanitaria y una amenaza directa a la seguridad física de las familias que aún habitan en la zona.
Describió viviendas que se hunden, paredes agrietadas y la constante preocupación ante la llegada del invierno, además de humedad permanente y malos olores que incluso alcanzan al centro de transferencia comercial mayorista Puerto Seco.
Pedido de intervención
Oviedo enfatizó que la problemática ha sido expuesta a distintas administraciones municipales y que, si bien han existido procesos de mitigación, estos han sido insuficientes.
“Lo que necesitamos es una intervención macro, oportuna y emergente, así como el estudio técnico para saber si se puede o no intervenir al barrio; no puede ser solo declarado en riesgo sin saber qué es lo que de verdad le afecta”, manifestó.
Además, solicitó que se garantice la dotación de servicios básicos, la prevención de riesgos y condiciones de vida dignas, y pidió una reunión en territorio con autoridades locales y del Ejecutivo para evitar la dispersión de responsabilidades entre el Municipio y el Gobierno.