‘Aún tengo mucho por hacer en bien de la educación y el magisterio’

El dirigente unionista, Gilbert Granda, se recupera satisfactoriamente, luego de sufrir un infarto al miocardio.

El dirigente dice que se encuentra tranquilo, con buen ánimo y siguiendo estrictamente las recomendaciones de los médicos.
El dirigente dice que se encuentra tranquilo, con buen ánimo y siguiendo estrictamente las recomendaciones de los médicos.

El docente lojano, Gilbert Granda Romero, el lunes 5 de abril de 2021, retornó a impartir clases, por ahora virtuales dada la pandemia, en la Unidad Educativa Adolfo Valarezo. Lo hace luego de superar un infarto al miocardio. Dice que se encuentra tranquilo, aunque debe seguir tomando la medicina recetada por el galeno.

El infarto en carnaval

El profesor, quien es también presidente de la Unión Nacional de Educadores-Núcleo de Loja (UNE-L), sufrió un infarto el 16 de febrero pasado, en pleno carnaval.

Tras sufrir el quebranto en su salud, fue llevado por sus familiares al Hospital Manuel Ygnacio Monteros, del Seguro Social, donde se le dio la atención del caso. Allí se le practicó un hisopado para determinar si tenía algún contagio de Covid-19, resultando negativo.

Esto último le permitió que pudiera ser recibido en el Departamento de Cardiología del Hospital del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) de Cuenca. Allí fue sometido a un cateterismo, a través de la colocación de mallas en algunas arterias obstruidas.    

Dice que debe tomar la medicina en forma permanente, así como acudir a un control con el cardiólogo y, aparte de ello, también recibe atención de un neumólogo, en vista que se le presentó una complicación en el pulmón.

En este contexto, debió buscar profesionales en clínicas particulares, en razón que en el ‘Manuel Ygnacio Monteros’ la situación está complicada por la demanda de pacientes Covid-19.

Gilbert Granda expresa, asimismo, que, al no contar con la medicina las entidades del Estado, debe adquirirla con sus propios recursos económicos, situación que le preocupa porque, en medio de esta crisis económica, son cuatro medicamentos los que requiere y que debe comprarlos para no interrumpir su tratamiento.

Agradecimiento a médicos y sectores

El dirigente unionista reconoce el profesionalismo y don de gentes, tanto de los médicos como del personal de los hospitales de Loja y Cuenca, del IESS, que lograron estabilizarlo, caso contrario, “no estaría concediendo esta entrevista este rato porque la situación fue delicada”.

Al tiempo de manifestar que su aspiración es recuperarse lo antes posible porque aún tiene mucho por hacer en bien de la educación y el magisterio, agradece también a sus colegas maestros, amigos, allegados, familiares, así como al periodismo, tanto local como nacional, por su preocupación, al estar atentos a su recuperación.

PARA SABER

El docente lleva en el magisterio 38 años. Tiene 58 años y ocho meses.

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