Hernán Galíndez se vistió de figura al tapar un penal. Llegó con una ventaja de 1 a 0 y eso fue crucial.

Luego de varias décadas de espera, a los 77 años el equipo oriental capitalino pudo gritar ¡Aucas campeón!, esto luego del empate a cero goles en el estadio Gonzalo Pozo Ripalda de Quito, pero con el triunfo que consiguió en Guayaquil ante Barcelona, lo hizo merecedor del título.
El campeonato tiene un doble merecimiento ya que finalizó invicto con 22 compromisos sin conocer la derrota y esto, en el caso de ayer (domingo 13 de noviembre) retribuye a la atajada del portero Hernán Galíndez al penal que cobró el capitán de los ‘toreros’, Damián Diaz.
Encuentro
El juego fue de medio campo en el inicio, zona poblada por el esquema torero, que sin delantero neto apostó por Erick Castillo y Adonis Preciado para ocupar espacios y presionar en su campo a los orientales.
Aucas esperó en su terreno, pasó con intermitencia a campo de los visitantes, que con un remate de Michael Carcelén (minuto 11) y una viveza de Damián Díaz en un tiro de esquina por poco complican a los oro y grana, aunque con sabor a poco por el control de balón expuesto por los toreros.
El Videoarbitraje (VAR) tomó protagonismo al minuto 73, con revisión por mano de Pedro Pablo Perlaza en disputa con Erick Castillo en el área, con penal para los toreros, ejecutado y fallado por el Kitu Díaz ante la estirada de Hernán Galíndez, atajada festejada en la grada como gol de los locales (76 minutos).
La hinchada local despertó y levantó la ilusión por el título; siendo al final la razón de un título bien logrado.
CLAVE
Barcelona se quedó con las ganas de recibir su título 17.